10 de julio de 1941

14.00

Kiev. A Jruschov

1) Sus propuestas sobre la destrucción de todos los bienes contradicen las orientaciones dadas en el discurso del camarada Stalin, donde se hablaba de la destrucción de todos los bienes valiosos en relación con la retirada forzosa de las unidades del Ejército Rojo. Sus propuestas, en cambio, tienen en cuenta la destrucción inmediata de todos los bienes valiosos, el grano y el ganado en una zona de 100 a 150 kilómetros del enemigo, independientemente del estado del frente.

Tal medida puede desmoralizar a la población, provocar descontento con el poder soviético, desorganizar la retaguardia del Ejército Rojo y crear tanto en el ejército como entre la población un estado de ánimo de retirada obligatoria en lugar de la decisión de rechazar al enemigo.

2) El Comité Estatal de Defensa le obliga, en vista de la retirada de las tropas y solo en caso de retirada, en la zona de una franja de 70 verstas desde el frente, a evacuar a toda la población masculina adulta, el ganado de trabajo, el grano, los tractores, las cosechadoras y trasladarlos por sus propios medios hacia el este, y lo que no sea posible evacuar, destruirlo, sin tocar, no obstante, las aves de corral, el ganado menor y otros víveres necesarios para la población que permanezca. En cuanto a distribuir todos estos bienes entre las tropas, nos oponemos rotundamente a ello, ya que las tropas podrían convertirse en bandas de saqueadores.

3) No volar las centrales eléctricas, pero retirar todas aquellas piezas valiosas sin las cuales las centrales no pueden funcionar, con el fin de que las centrales eléctricas no puedan funcionar durante mucho tiempo.

4) No volar las tuberías de agua.

5) Las fábricas no deben ser voladas, pero hay que retirar de los equipos todas las piezas valiosas necesarias, las máquinas herramienta, etc., para que las fábricas no puedan ser restauradas durante mucho tiempo.

6) Tras la retirada de nuestras unidades a la orilla izquierda del Dniéper, todos los puentes deberán ser volados de manera minuciosa.

7) Los almacenes, especialmente los de artillería, deben ser evacuados sin falta, y lo que no se pueda evacuar, debe ser volado.

8) En cuanto a la evacuación de las fábricas más allá de la franja de 70 verstas, donde por ahora no existe una amenaza directa por parte del enemigo, dicha evacuación debe realizarse con antelación, sacando principalmente las máquinas herramienta y demás equipos más valiosos.

Presidente del Comité Estatal

Comité de Defensa

J. STALIN

Fuente. 1995. N.º 2