Sus actuales informes recuerdan un chantaje. A usted lo atemorizan los comandantes de los ejércitos, y usted, a su vez, ha decidido, por lo visto, atemorizar al Cuartel General con todo tipo de horrores acerca de rupturas, agravamiento de la situación y demás. Por supuesto, si usted no hace nada para exigir a sus subordinados, y se limita a ser un figurante que transmite las quejas de los ejércitos, entonces en unos días tendrá que entregar Leningrado, pero el Cuartel General no existe para complacer exigencias y propuestas chantajistas. El Cuartel General le autoriza a retirar las unidades de la línea de Výborg, pero al mismo tiempo le ordena que las unidades en ningún caso abandonen la línea preparada a lo largo de la línea Mannerheim. El Cuartel General le prohíbe desguarnecer la bahía de Luga y entregársela al enemigo. Aunque el 8.º Ejército tenga que retroceder un poco, debe, a toda costa, cubrir la bahía de Luga junto con la península. El Cuartel General exige que usted deje por fin de ser un figurante y especialista en retiradas y asuma el papel que le corresponde de comandante que inspira a los ejércitos y eleva la moral de las tropas. STALIN Revista de Historia Militar. 1992. N.º 6–7. Pág. 16. Archivo Central del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia, F.3, Inv. 11556, Exp. 2.