Enviado el 13 de septiembre de 1941.

MENSAJE PERSONAL DEL PREMIER SR. STALIN AL PREMIER SR. CHURCHILL

Expuse en mi último mensaje la opinión del Gobierno de la URSS sobre la creación del segundo frente como medio fundamental para mejorar nuestra causa común. En respuesta a su mensaje, en el que usted subraya nuevamente la imposibilidad de crear en este momento un segundo frente, solo puedo repetir que la ausencia del segundo frente vierte agua al molino de nuestros enemigos comunes.

No dudo de que el Gobierno inglés desea la victoria de la Unión Soviética y busca caminos para alcanzar este objetivo. Si la creación de un segundo frente en Occidente en este momento, en opinión del Gobierno inglés, parece imposible, entonces, tal vez, se podría encontrar otro medio de ayuda militar activa a la Unión Soviética contra el enemigo común?

Me parece que Inglaterra podría, sin riesgo, desembarcar 25–30 divisiones en Arjánguelsk o trasladarlas a través de Irán a las regiones meridionales de la URSS para la cooperación militar con las tropas soviéticas en el territorio de la URSS, siguiendo el ejemplo de lo que tuvo lugar durante la pasada guerra en Francia.

Esto sería una gran ayuda. Me parece que tal ayuda sería un serio golpe a la agresión hitleriana.

Expreso mi agradecimiento por la promesa de ayuda mensual por parte de Inglaterra con aluminio, aviones y tanques.

Solo puedo saludar que el Gobierno inglés piense prestar esta ayuda no mediante la compraventa de aviones, aluminio y tanques, sino en el marco de una cooperación camaraderil.

Espero que el Gobierno inglés tenga muchas ocasiones de convencerse de que el Gobierno de la URSS sabe apreciar dignamente la ayuda de su aliado.

Dos palabras sobre la nota del Embajador de Gran Bretaña en Moscú, Sr. Cripps, entregada a V. M. Mólotov el 12 de septiembre de 1941. En esta nota se dice: “En caso de que el Gobierno Soviético se vea obligado a destruir sus buques de guerra en Leningrado para impedir que dichos buques caigan en manos del enemigo, el Gobierno de Su Majestad reconocerá la exigencia del Gobierno Soviético después de la guerra sobre la participación del Gobierno de Su Majestad en la sustitución de los buques así destruidos”.

El Gobierno Soviético comprende y aprecia la disposición del Gobierno Inglés de compensar parcialmente el perjuicio que se causaría a la Unión Soviética en caso de destrucción de los buques soviéticos en Leningrado. No puede haber duda de que, en caso necesario, los buques soviéticos en Leningrado serán efectivamente destruidos por los soviéticos. Pero la responsabilidad por este perjuicio no recae en Inglaterra, sino en Alemania. Por ello, considero que el perjuicio debe ser compensado después de la guerra a cargo de Alemania.