Nº 308

18 de septiembre de 1941

En los numerosos combates por nuestra Patria Soviética contra las hordas hitlerianas de la Alemania fascista, las divisiones de fusileros 100, 127, 153 y 161 han mostrado ejemplos de valentía, coraje, disciplina y organización. En difíciles condiciones de lucha, estas divisiones infligieron reiteradamente severas derrotas a las tropas fascistas alemanas, las pusieron en fuga, sembraron el terror entre ellas.

¿Por qué estas divisiones de fusileros nuestras lograron batir al enemigo y hacer huir ante ellas a las tan cacareadas tropas alemanas?

Porque, en primer lugar, al atacar avanzaban no a ciegas, no a tontas y a locas, sino solo después de un minucioso reconocimiento, después de una seria preparación, después de haber tanteado los puntos débiles del adversario y asegurado la protección de sus flancos.

Porque, en segundo lugar, al romper el frente enemigo no se limitaban a avanzar hacia adelante, sino que procuraban ensanchar la ruptura con sus acciones sobre la retaguardia inmediata del enemigo, a derecha e izquierda del lugar de la ruptura.

Porque, en tercer lugar, tras arrebatar territorio al enemigo, consolidaban de inmediato lo conquistado, se atrincheraban en el nuevo lugar, organizando una sólida protección durante la noche y enviando hacia adelante un serio reconocimiento para un nuevo tanteo del enemigo en retirada.

Porque, en cuarto lugar, al ocupar una posición defensiva, la realizaban no como una defensa pasiva, sino como una defensa activa, combinada con contraataques. No esperaban el momento en que el enemigo las golpeara y las hiciera retroceder, sino que ellas mismas pasaban a los contraataques para tantear los puntos débiles del enemigo, mejorar sus posiciones y, al mismo tiempo, templar sus regimientos en el proceso de los contraataques para prepararlos para la ofensiva.

Porque, en quinto lugar, bajo la presión del enemigo, estas divisiones no caían en el pánico, no arrojaban las armas, no se dispersaban por la espesura de los bosques, no gritaban "estamos cercados", sino que respondían de manera organizada golpe por golpe al enemigo, reprimían con severidad a los alarmistas, ajusticiaban sin piedad a los cobardes y desertores, asegurando así la disciplina y la organización de sus unidades.

Porque, por último, los jefes y comisarios de estas divisiones se comportaban como comandantes valientes y exigentes, capaces de hacer que sus subordinados cumplieran las órdenes y que no temían castigar a los infractores de las órdenes y la disciplina.

Sobre la base de lo expuesto y de conformidad con la disposición del Presídium del Soviet Supremo de la URSS, el Cuartel General del Mando Supremo ordena:

1. Por sus hazañas de combate, por su organización, disciplina y orden ejemplar, renombrar las divisiones mencionadas como divisiones de la Guardia, a saber:

Transformar la 100.ª División de Fusileros en la 1.ª División de la Guardia. Comandante de la división, mayor general Russiyánov.

Transformar la 127.ª División de Fusileros en la 2.ª División de la Guardia. Comandante de la división, coronel Akímenko.

Transformar la 153.ª División de Fusileros en la 3.ª División de la Guardia. Comandante de la división, coronel Gagen.

Transformar la 161.ª División de Fusileros en la 4.ª División de la Guardia. Comandante de la división, coronel Moskvitín.

2. De conformidad con la disposición del Soviet Supremo de la URSS, entregar a las divisiones mencionadas banderas especiales de la Guardia.

3. A todo el personal de mando (superior, alto, medio e inferior) de las cuatro divisiones de la Guardia, a partir de septiembre del año en curso, establecer un haber de paga y medio, y a los soldados, un haber doble.

4. Al jefe de la Retaguardia del Ejército Rojo, elaborar y presentar antes del 30 de septiembre un proyecto de uniforme especial para las divisiones de la Guardia.

5. La presente orden será leída en el ejército en campaña y en las circunscripciones militares, en todas las compañías, escuadrones, baterías, escuadrillas y comandos.

Comisario del Pueblo de Defensa de la URSS

I. STALIN

Jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo

Mariscal de la Unión Soviética

B. SHAPÓSHNIKOV

Recopilación de documentos de combate de la Gran Guerra Patria. N.º 5. Moscú, 1947. Págs. 5–6.

Archivo Central del Ministerio de Defensa (TsAMO). F. 4. Inv. 12. Exp. 99. Fol. 110–112.