Enviado el 8 de noviembre de 1941.

MENSAJE PERSONAL DEL PRIMER MINISTRO STALIN AL PRIMER MINISTRO CHURCHILL

Recibí su mensaje el 7 de noviembre.

1. Concuerdo con usted en que es necesario introducir una claridad que actualmente no existe en las relaciones entre la URSS y Gran Bretaña. Esta falta de claridad es consecuencia de dos circunstancias: la primera, no existe un acuerdo definido entre nuestros países sobre los objetivos de la guerra y sobre los planes de organización de la causa de la paz después de la guerra; y la segunda, no existe un tratado entre la URSS y Gran Bretaña sobre la ayuda militar mutua en Europa contra Hitler.

Mientras no haya acuerdo sobre estas dos cuestiones principales, no solo no habrá claridad en las relaciones anglo-soviéticas, sino que, hablando con total franqueza, tampoco estará asegurada la confianza mutua. Por supuesto, el acuerdo existente sobre la cuestión del suministro militar a la Unión Soviética tiene una gran importancia positiva, pero esto no resuelve el asunto ni agota, ni mucho menos, la cuestión de las relaciones entre nuestros países.

Si el general Wavell y el general Paget, de los que se habla en su mensaje, vienen a Moscú para concluir acuerdos sobre las cuestiones principales señaladas, entonces, por supuesto, estoy dispuesto a reunirme con ellos y examinar dichas cuestiones. Pero si la misión de los mencionados generales se limita a una labor de información y al examen de cuestiones secundarias, entonces no veo la necesidad de apartar a los generales de sus asuntos y yo mismo no podré dedicar tiempo a tales conversaciones.

2. En cuanto a la declaración de guerra a Finlandia, Hungría y Rumanía por parte de Gran Bretaña, se ha creado, a mi parecer, una situación intolerable. El Gobierno Soviético planteó esta cuestión ante el Gobierno de Gran Bretaña por vía diplomática secreta.

Inesperadamente para la URSS, toda esta cuestión, desde la apelación del Gobierno Soviético al Gobierno de Gran Bretaña hasta el examen de esta cuestión por el Gobierno de los EE. UU., ha sido sacada a la prensa y se discute en la prensa, amistosa y hostil, de manera sesgada y tergiversada.

Y después de todo esto, el Gobierno de Gran Bretaña declara su actitud negativa hacia nuestra propuesta. ¿Para qué se hace todo esto? ¿Acaso para demostrar el desacuerdo entre la URSS y Gran Bretaña?

3. Puede usted no dudar de que estamos tomando todas las medidas para que el armamento que llega de Inglaterra a Arjánguelsk sea entregado puntualmente en su lugar de destino. Lo mismo se hará también con respecto a Irán. No se puede, sin embargo, dejar de decir, aunque esto sea una minucia, que los tanques, la artillería y la aviación llegan en mal embalaje, piezas sueltas de artillería llegan en distintos barcos, y los aviones están tan mal embalados que los recibimos en estado destrozado.