Sov. secreto

Kulik G. I., ex Mariscal, Héroe de la Unión Soviética y vicecomisario del pueblo de defensa, siendo en noviembre de 1941 comisionado del Cuartel General del Alto Mando Supremo para la dirección de Kerch, en lugar de cumplir honesta e incondicionalmente la orden del Cuartel General de "mantener Kerch a toda costa y no permitir que el enemigo ocupe esta zona", de manera arbitraria, en violación de la orden del Cuartel General y de su deber militar, sin previo aviso al Cuartel General, emitió el 12 de noviembre de 1941 una disposición criminal sobre la evacuación de todas las tropas de Kerch en el plazo de dos días y el abandono de la zona de Kerch al enemigo, como resultado de lo cual Kerch fue entregada el 15 de noviembre de 1941.

Kulik, al llegar el 12 de noviembre de 1941 a la ciudad de Kerch, no solo no tomó en el lugar medidas decisivas contra los ánimos de pánico del mando de las tropas de Crimea, sino que con su conducta derrotista en Kerch solo intensificó el pánico y la desmoralización en el seno del mando de las tropas de Crimea.

Tal conducta de Kulik no es casual, ya que un comportamiento derrotista análogo por su parte también tuvo lugar durante la entrega no autorizada de la ciudad de Rostov en noviembre de 1941, sin la sanción del Cuartel General y en contra de la orden del Cuartel General.

Además, según se ha establecido, Kúlik durante su estancia en el frente se embriagaba sistemáticamente, llevaba un modo de vida disoluto y abusaba del título de Mariscal de la Unión Soviética y de comisario del pueblo adjunto de Defensa, se dedicaba al autoabastecimiento y al saqueo de la propiedad estatal, malgastando cientos de miles de rublos en borracheras con fondos del Estado e introduciendo la descomposición en las filas de nuestros mandos.

Kulik G. I., habiendo permitido en noviembre de 1941 la entrega voluntaria al enemigo de las ciudades de Kerch y Rostov, violó el juramento militar, olvidó su deber militar y causó un grave perjuicio a la causa de la defensa del país. Los acontecimientos bélicos posteriores en los frentes Sur y de Crimea, cuando como resultado de las acciones hábiles y decididas de nuestras tropas, Rostov y Kerch fueron pronto recuperadas del enemigo, demostraron con toda evidencia que existía la plena posibilidad de defender estas ciudades y no entregarlas al enemigo. El crimen de Kulik consiste en que no utilizó en absoluto las posibilidades existentes para la defensa de Kerch y Rostov, no organizó su defensa y se comportó como un cobarde, asustado por los alemanes, como un derrotista que perdió la perspectiva y no creía en nuestra victoria sobre los invasores alemanes.

Por todos estos actos delictivos, el Comité Estatal de Defensa entregó a Kulik G.I. a los tribunales.

La Presencia Especial del Tribunal Supremo de la URSS estableció la culpabilidad de Kulik G.I. en los cargos que se le imputaban. En el juicio, Kulik G.I. se declaró culpable.

El Tribunal Supremo, el 16 de febrero de 1942, condenó a Kulik G. I. a ser privado de los títulos de Mariscal y Héroe de la Unión Soviética, así como a ser privado de sus órdenes de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y de la medalla "XX años del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos".

Kulik G. I. se dirigió al Presídium del Sóviet Supremo de la URSS con la solicitud de anular la sentencia. El Presídium rechazó la solicitud de Kulik G. I. y el 19 de febrero de 1942 emitió la siguiente resolución: “De conformidad con la sentencia de la Presencia Especial del Tribunal Supremo de la URSS, despojar a Kulik G. I. del grado militar de ‘Mariscal de la Unión Soviética’, del título de Héroe de la Unión Soviética, de tres Órdenes de Lenin, de tres Órdenes de la Bandera Roja y de la medalla conmemorativa ‘XX Años del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos’”.

Sobre la base de lo expuesto, el Comité Central del PC(b) de la URSS excluyó a Kulik G.I. de los miembros del CC del PC(b) de la URSS y lo destituyó del cargo de vicecomisario del pueblo.

Advierto que en adelante se tomarán medidas severas contra aquellos comandantes y jefes, sin distinción de personas ni de méritos pasados, que no cumplan o cumplan de manera deshonesta las órdenes del mando, que demuestren cobardía, que desmoralicen a las tropas con sus estados de ánimo derrotistas y que, atemorizados por los alemanes, siembren el pánico y socaven la fe en nuestra victoria sobre los invasores alemanes.

Hacer llegar la presente orden a los consejos militares de las Direcciones Oeste y Suroeste, a los consejos militares de los frentes, ejércitos y distritos.

Comisario del Pueblo de Defensa

J. STALIN

Noticias del CC del PCUS. 1991. № 8.