Enviado el 23 de julio de 1942.

MENSAJE DEL PREMIER STALIN AL PREMIER CHURCHILL

Recibido su mensaje del 18 de julio.

Del mensaje se desprende que, en primer lugar, el Gobierno británico se niega a seguir suministrando material de guerra a la Unión Soviética por la ruta del norte y, en segundo lugar, a pesar del conocido Comunicado 22 anglo-soviético acordado sobre la adopción de medidas urgentes para organizar un segundo frente en 1942, el Gobierno británico aplaza este asunto hasta 1943.

Nuestros expertos navales consideran insostenibles los argumentos de los especialistas navales británicos sobre la necesidad de detener el suministro de material de guerra a los puertos del norte de la URSS. Están convencidos de que con buena voluntad y disposición para cumplir las obligaciones asumidas, el suministro podría llevarse a cabo regularmente con grandes pérdidas para los alemanes.

La orden del Almirantazgo británico para que el 17º convoy abandonara los transportes y regresara a Inglaterra, y para que los buques de transporte se dispersaran y llegaran solos a los puertos soviéticos sin escolta, nuestros expertos la consideran incomprensible e inexplicable.

Ciertamente, no creo que sea posible un transporte marítimo regular a los puertos soviéticos del norte sin riesgos y pérdidas. Pero en situación de guerra ningún gran esfuerzo puede llevarse a cabo sin riesgos y pérdidas. Usted sabe, por supuesto, que la Unión Soviética está sufriendo pérdidas incomparablemente más graves.

En cualquier caso, no podría suponer en modo alguno que el Gobierno británico nos negara un suministro de material de guerra en un momento en que la Unión Soviética necesita especialmente un suministro de material de guerra en un momento de grave tensión en el frente soviético-alemán.

Es evidente que el transporte a través de los puertos persas no compensaría en modo alguno la pérdida que supondría la denegación del transporte por la ruta del norte.

En cuanto a la segunda cuestión, la de la organización de un segundo frente en Europa, me temo que esta cuestión empieza a adquirir un carácter frívolo. Sobre la base de la situación en el frente soviético-alemán, debo afirmar de la manera más categórica que el Gobierno soviético no puede aceptar el aplazamiento de la organización de un segundo frente en Europa hasta 1943.

Espero que no se ofenda por el hecho de que haya considerado necesario expresar con franqueza y honestidad mi opinión y la de mis colegas sobre las cuestiones planteadas en su mensaje.

I. STALIN