MENSAJE PERSONAL Y SECRETO DEL PRIMER MINISTRO I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO, SR. W. CHURCHILL

El comportamiento del Gobierno Polaco con respecto a la URSS en el último tiempo es considerado por el Gobierno Soviético como completamente anormal, que viola todas las reglas y normas en las relaciones entre dos Estados aliados.

La campaña calumniosa hostil a la Unión Soviética, iniciada por los fascistas alemanes a propósito de los oficiales polacos asesinados por ellos mismos en la región de Smolensk, en el territorio ocupado por las tropas alemanas, fue inmediatamente retomada por el gobierno del señor Sikorski y es avivada de todas las formas por la prensa oficial polaca.

El Gobierno del Sr. Sikorski no solo no rechazó la vil calumnia fascista contra la URSS, sino que ni siquiera consideró necesario dirigirse al Gobierno Soviético con pregunta alguna o solicitando aclaraciones al respecto.

Las autoridades hitlerianas, tras cometer un monstruoso crimen contra los oficiales polacos, representan una comedia de investigación, en cuya escenificación utilizaron a ciertos elementos polacos profascistas, seleccionados por ellos mismos en la Polonia ocupada, donde todo está bajo la bota de Hitler y donde un polaco honesto no puede expresar abiertamente su palabra.

Para la "investigación" ha sido atraída, tanto por el gobierno del Sr. Sikorski como por el gobierno hitleriano, la Cruz Roja Internacional, la cual se ve obligada, en medio del régimen terrorista con sus horcas y el exterminio masivo de la población civil, a tomar parte en esta comedia investigativa, cuyo director es Hitler. Es comprensible que semejante "investigación", realizada además a espaldas del Gobierno Soviético, no pueda inspirar confianza en personas mínimamente honestas.

La circunstancia de que la campaña hostil contra la Unión Soviética haya sido iniciada simultáneamente en la prensa alemana y en la polaca y se lleve a cabo según un mismo plan, no deja lugar a dudas de que entre el enemigo de los aliados, Hitler, y el gobierno del señor Sikorski existe contacto y connivencia en la realización de esta campaña hostil.

Mientras los pueblos de la Unión Soviética, derramando su sangre en una dura lucha contra la Alemania hitleriana, tensan todas sus fuerzas para derrotar al enemigo común de los países democráticos amantes de la libertad, el gobierno del señor Sikorski, para complacer a la tiranía de Hitler, asesta un pérfido golpe a la Unión Soviética.

Todas estas circunstancias obligan al Gobierno Soviético a reconocer que el actual gobierno de Polonia, al deslizarse por la senda del acuerdo con el gobierno hitleriano, ha puesto fin de hecho a las relaciones de alianza con la URSS y ha adoptado una posición de relaciones hostiles hacia la Unión Soviética.

Sobre la base de todo esto, el Gobierno Soviético llegó a la conclusión de la necesidad de romper las relaciones con este gobierno.

Considero necesario informarle de lo expuesto y espero que el Gobierno Británico comprenda la necesidad de esta medida forzada por parte del Gobierno Soviético.

21 de abril de 1943.