J. V. STALIN A F. ROOSEVELT *

Estimado Sr. Roosevelt,

El Sr. Davies me transmitió su mensaje.

Estoy de acuerdo con usted en que este verano —posiblemente ya en el mes de junio— cabe esperar el inicio de una nueva gran ofensiva de los hitlerianos en el frente soviético-alemán. Hitler ya ha concentrado contra nosotros alrededor de 200 divisiones alemanas y hasta 30 divisiones de sus aliados.

Nos preparamos para el nuevo ataque alemán y para los contraataques, pero nos faltan aviones y gasolina de aviación. Ahora, por supuesto, es imposible prever todas las medidas militares y de otra índole que tendremos que tomar.

Esto dependerá del desarrollo de los asuntos en nuestro frente. Mucho dependerá también de cuán rápidas y activas sean las acciones militares angloamericanas en Europa.

Mencioné estas importantes circunstancias para explicar por qué mi respuesta actual a su propuesta sobre nuestro encuentro no puede ser ahora del todo definitiva.

Estoy de acuerdo con usted en que tal encuentro es necesario y que no debe postergarse. Pero le ruego valore debidamente la importancia de las circunstancias expuestas precisamente porque los meses de verano serán excepcionalmente decisivos para los ejércitos soviéticos.

Sin saber cómo se desarrollarán los acontecimientos en el frente soviético-alemán durante el mes de junio, no podré ausentarme de Moscú a lo largo de este mes. Por ello, propondría organizar nuestro encuentro en julio o en agosto.

Si Usted está de acuerdo con esto, me comprometo a notificarle dos semanas antes del día del encuentro cuándo podría tener lugar dicho encuentro, en julio o en agosto. En caso de que Usted, tras mi notificación, aceptara el plazo del encuentro propuesto por mí, yo llegaría al lugar del encuentro en el plazo establecido.

En cuanto al lugar de la reunión, se lo comunicará a usted personalmente el Sr. Davies.

Estoy de acuerdo con usted en la cuestión de limitar el número de sus y mis asesores.

Le agradezco que haya enviado a Moscú al Sr. Davis, quien conoce la Unión Soviética y puede juzgar las cosas objetivamente.

Con sincero respeto

J. STALIN

26 de mayo de 1943.