PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE FRANKLIN D. ROOSEVELT

Recibí su mensaje del 4 de octubre. En cuanto a las cuestiones militares, es decir, las medidas anglo-norteamericanas para acortar los plazos de la guerra, el punto de vista del Gobierno Soviético ya le es conocido por mi mensaje anterior. Aun así, espero que, en este sentido, la reunión preliminar de los tres sea de utilidad, preparando nuestras futuras decisiones importantes. Si le he entendido correctamente, en la Conferencia de Moscú se examinarán cuestiones que conciernen únicamente a nuestros tres Estados y, por consiguiente, se puede considerar acordado que la cuestión de la declaración de las cuatro potencias no se incluye en el orden del día de la reunión. Nuestros representantes deben hacer todo lo posible para superar las eventuales dificultades en su responsable labor. Las decisiones mismas, por supuesto, solo podrán ser adoptadas por nuestros gobiernos y, espero, precisamente en nuestro encuentro personal con usted y con el Sr. Churchill. Deseo a los ejércitos norteamericano y británico que cumplan con éxito su tarea y entren en Roma, lo que será un nuevo golpe para Mussolini y Hitler.

14 de octubre de 1943.