PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO SR. WINSTON CHURCHILL

Recibido su mensaje del 24 de enero.

Me he retrasado un poco en contestar debido a la gran sobrecarga de asuntos en el frente.

En cuanto al informe del Pravda, no debe dársele una importancia indebida, ni hay razón alguna para discutir el derecho de un periódico a imprimir informes sobre rumores recibidos de agentes verificados del periódico. Nosotros, los rusos, al menos, nunca hemos reclamado tal injerencia en los asuntos de la prensa británica, aunque hemos tenido y tenemos incomparablemente más ocasiones de hacerlo. Sólo una proporción muy pequeña de los informes dignos de refutación de lo que se imprime en los periódicos ingleses es refutada por nuestro TASS.

Si hablamos del fondo de la cuestión, no puedo estar de acuerdo con usted en que Inglaterra podría haber concluido fácilmente una paz separada con Alemania a su debido tiempo, en gran medida a expensas de la URSS, sin graves pérdidas para el Imperio británico.

Creo que esto lo dice de forma precipitada, pues recuerdo sus declaraciones de otro carácter. Recuerdo, por ejemplo, que en un momento difícil para Inglaterra, antes de que la Unión Soviética fuera incluida en la guerra con Alemania, usted admitió la posibilidad de que el Gobierno británico tuviera que trasladarse a Canadá y luchar contra Alemania desde el otro lado del océano.

Por otro lado, usted reconoció que fue la Unión Soviética, al lanzar su lucha contra Hitler, la que eliminó el peligro que sin duda amenazaba a Gran Bretaña procedente de Alemania. Si usted admite que Inglaterra podría haber prescindido de la Unión Soviética, entonces lo mismo puede decirse de la Unión Soviética. No quería hablar de todo esto, pero me veo obligado a decirlo y a recordar los hechos.

Todo lo que puedo decir sobre la revista "La guerra y la clase obrera" es que se trata de una revista sindical de cuyos artículos no se puede responsabilizar al Gobierno. Sin embargo, la revista, al igual que nuestras otras revistas, es fiel al principio básico de reforzar la amistad con los aliados, lo que no excluye sino que presupone una crítica amistosa.

Al igual que usted, tengo buenas impresiones de nuestros encuentros en Teherán y de nuestro trabajo conjunto.

Cuando llegue el Sr. Kerr, por supuesto que le veré.

29 de enero de 1944.

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