PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO Sr. WINSTON CHURCHILL

Su mensaje sobre la cuestión polaca lo recibí del Sr. Kerr, llegado hace unos días a Moscú, con quien ya he tenido una conversación provechosa.

Veo que usted presta gran atención a la cuestión de las relaciones soviético-polacas. Todos valoramos mucho estos esfuerzos.

Me parece que la primera cuestión sobre la cual ya ahora debe introducirse plena claridad es la cuestión de la frontera soviético-polaca. Usted, por supuesto, ha observado correctamente que Polonia en esta cuestión debe ser guiada por los aliados.

En lo que respecta al Gobierno Soviético, este ya se ha pronunciado abierta y claramente sobre la cuestión de la frontera. Hemos declarado que no consideramos inalterable la frontera de 1939 y hemos aceptado la línea Curzon, haciendo con ello concesiones muy considerables a los polacos.

Mientras tanto, el Gobierno polaco ha eludido responder a nuestra propuesta sobre la línea Curzon y continúa manifestando en sus declaraciones oficiales que la frontera que nos fue impuesta en virtud del Tratado de Riga es inalterable.

De su carta se puede concluir que el Gobierno Polaco está dispuesto a reconocer la línea Curzon, pero, como es sabido, los polacos no lo han declarado en ninguna parte.

Considero que el Gobierno Polaco debe declarar oficialmente en su declaración que la línea fronteriza establecida por el Tratado de Riga está sujeta a modificación y que la línea Curzon es la línea de la nueva frontera entre la URSS y Polonia. Debe declararlo de manera tan oficial como lo hizo el Gobierno Soviético, que declaró que la línea fronteriza de 1939 está sujeta a modificación y que la frontera soviético-polaca debe ser la línea Curzon.

En lo que respecta a su declaración a los polacos de que Polonia podría ampliar considerablemente sus fronteras al oeste y al norte, como usted sabe, estamos de acuerdo con ello, con una enmienda. Sobre esta enmienda le hablé a usted y al Presidente en Teherán.

Nosotros pretendemos que la parte nororiental de Prusia Oriental, incluido el puerto de Königsberg como puerto no congelable, pase a la Unión Soviética. Es el único pedazo de territorio alemán que reclamamos.

Sin la satisfacción de esta mínima pretensión de la Unión Soviética, la concesión de la Unión Soviética, expresada en el reconocimiento de la línea Curzon, pierde todo sentido, como ya le dije a usted en Teherán.

Por último, sobre la composición misma del Gobierno Polaco. Creo que le resultará comprensible que con el actual Gobierno Polaco no podamos restablecer relaciones. Y en efecto. ¿Qué sentido puede tener restablecer relaciones con un gobierno cuando no hay ninguna seguridad de que mañana no nos veamos de nuevo obligados a interrumpir esas relaciones a causa de alguna nueva provocación fascista por su parte, como la "historia de Katyn" 67.

Durante todo este último período, el Gobierno Polaco, donde marca la pauta Sosnkowski, no cesa en sus manifestaciones hostiles contra la Unión Soviética. Son conocidas las declaraciones extremadamente hostiles a la Unión Soviética de los embajadores polacos en México, Canadá, del general Anders en el Cercano Oriente, la hostilidad hacia la URSS, que traspasa todos los límites, de las publicaciones impresas ilegales polacas en el territorio ocupado por los alemanes, la aniquilación, según directivas del Gobierno Polaco, de los partisanos polacos que luchaban contra los ocupantes hitlerianos, y muchos otros actos profascistas del Gobierno Polaco.

En semejante situación, sin una mejora radical de la composición del Gobierno Polaco no cabe esperar nada bueno. En cambio, la exclusión de su seno de los elementos imperialistas profascistas y la inclusión en él de personas de pensamiento democrático, cabe esperar, crearían las condiciones adecuadas para el establecimiento de buenas relaciones soviético-polacas, la solución de la cuestión de la frontera soviético-polaca y, en general, para el renacimiento de Polonia como un Estado fuerte, libre e independiente.

En tal mejoramiento de la composición del Gobierno Polaco están interesados ante todo los propios polacos, están interesadas las más amplias capas del pueblo polaco. Le recuerdo, a propósito, que en mayo del año pasado usted me escribió que la composición del Gobierno Polaco se podía mejorar y que usted actuaría en esa dirección. Entonces usted no consideraba que eso sería una injerencia en la soberanía interna de Polonia.

En cuanto a las cuestiones planteadas por los ministros polacos, de las que se habla en el punto 4 de su carta, creo que no será difícil llegar a un acuerdo.

4 de febrero de 1944.

66. Tratado de Riga: tratado de paz soviético-polaco, firmado el 18 de marzo de 1921 en Riga. Por el Tratado de Riga se establecía la línea de la frontera soviético-polaca, según la cual Ucrania Occidental y Bielorrusia Occidental pasaban a Polonia.

67 Se refiere a la campaña calumniosa hostil a la Unión Soviética, iniciada en 1943 por los hitlerianos con motivo de los oficiales polacos asesinados por ellos mismos cerca de Katyn (región de Smolensk). Véase el mensaje de J. V. Stalin a Churchill del 21 de abril de 1943 (documento n.º 150 en las págs. 119-120).