1. La Asamblea Antifascista de Liberación Popular de Yugoslavia, al igual que el conocido inglés (W. Churchill. — Red.), aboga por la unidad de los yugoslavos, pero mientras existan dos gobiernos —uno en Yugoslavia y otro en El Cairo—, no puede haber unidad. Por lo tanto, el gobierno en El Cairo debe ser suprimido, incluido Draža Mihajlović, y debe rendir cuentas completas sobre el gasto de enormes sumas del dinero del pueblo. 2. El gobierno en Yugoslavia, es decir, el gobierno del AVNOJ, debe ser reconocido por los ingleses y otros aliados como el único gobierno, y debe someterse a las leyes del AVNOJ. 3. Si el rey Pedro acepta todas estas condiciones, entonces el AVNOJ no se opondrá a colaborar con él, bajo el entendimiento de que la cuestión de la monarquía en Yugoslavia será decidida por el pueblo después de la liberación de Yugoslavia. Esta es nuestra opinión. Confirmen recepción urgente. Girenko, Y. S. Stalin — Tito. Moscú, 1991. Págs. 182–183. Nota Al recibir la propuesta de W. Churchill, que se reducía a devolver al rey Pedro II a Yugoslavia con el consentimiento de la dirección del movimiento de liberación popular, sacrificando para ello a D. Mihajlović, J. Tito decidió pedir consejo a Moscú. El 6 de febrero de 1944, mediante un radiograma dirigido a G. Dimitrov, solicitó que se le comunicara el punto de vista de Stalin sobre la cuestión del destino del rey y del gobierno yugoslavo en el exilio.

Tres días después, Dimitrov, confirmando la recepción del telegrama de Tito "relativo al rey Pedro", transmitió "la opinión general, incluida la opinión del camarada que usted mencionó" (Véase: Girenko Y.S. Obra citada).