SECRETO Y PERSONAL DEL PRIMER MINISTRO I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO Sr. W. CHURCHILL

Ambos mensajes de usted del 20 de febrero sobre la cuestión polaca los recibí del Sr. Kerr el 27 de febrero.

Habiéndome familiarizado con la exposición detallada de sus conversaciones con los dirigentes del gobierno polaco en el exilio, he llegado una y otra vez a la conclusión de que tales personas no son capaces de establecer relaciones normales con la URSS. Basta señalar que no solo no quieren reconocer la línea Curzon, sino que además reclaman tanto Lvov como Vilna.

En cuanto a la aspiración de poner bajo control extranjero la administración de algunos territorios soviéticos, no podemos aceptar a discusión tales pretensiones, pues consideramos ofensivo para la Unión Soviética incluso el mero planteamiento de semejante cuestión.

Ya escribí al Presidente que la solución de la cuestión de las relaciones soviético-polacas aún no ha madurado. Es necesario constatar una vez más la justeza de esta conclusión.

3 de marzo de 1944.