SECRETO Y PERSONAL DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE SR. F. ROOSEVELT.

 A pesar de mi deseo de tratar favorablemente el mensaje que me envió el Sr. Churchill sobre los polacos, que usted conoce, debo sin embargo declarar que el Gobierno polaco emigrado no desea establecer relaciones normales con la URSS. Baste decir que los emigrados polacos en Londres no sólo rechazan la línea Curzon sino que también reclaman Lvov y Vilna (la capital de Lituania).

 Hay que decir que la solución de la cuestión de las relaciones polaco-soviéticas aún no ha llegado. Para su orientación, adjunto mi respuesta al Sr. Churchill sobre esta cuestión.

 3 de marzo de 1944.

SECRETO Y EN PERSONA DEL PREMIER I. V. STALIN al Primer Ministro, Sr. W. CHURCHILL.

 Recibí sus dos mensajes del 20 de febrero sobre la cuestión polaca del Sr. Kerr el 27 de febrero.

Tras leer el relato detallado de sus conversaciones con las figuras del Gobierno polaco emigrado, he llegado una y otra vez a la conclusión de que tales personas no son capaces de establecer relaciones normales con la URSS. Baste señalar que no sólo no quieren reconocer la línea Curzon, sino que además reclaman tanto Lvov como Vilna.

En cuanto al intento de poner la administración de ciertos territorios soviéticos bajo control extranjero, no podemos aceptar que se discuta sobre ello, pues consideramos que incluso el mero planteamiento de tal cuestión es ofensivo para la URSS.

Unión Soviética. Ya he escrito al Presidente que la solución de la cuestión de las relaciones soviético-polacas no es todavía inminente. Debo afirmar una vez más que esta conclusión es correcta.

 3 de marzo de 1944.