SECRETO Y PERSONAL DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE Sr. F. D. ROOSEVELT

 Deseo informarle de mi reunión con Mikolajczyk, Grabsky y Romer. Mi conversación con Mikolajczyk me convenció de que dispone de información insatisfactoria sobre los asuntos en Polonia. Al mismo tiempo, tuve la impresión de que Mikolajczyk no se oponía a encontrar vías para unir a los polacos.

No considerando posible imponer ninguna solución a los polacos, sugerí a Mikolajczyk que él y sus colegas se reunieran y discutieran junto con los representantes del Comité Polaco de Liberación Nacional sus cuestiones y, sobre todo, la cuestión de la unificación lo antes posible de todas las fuerzas democráticas de Polonia en el territorio polaco liberado.

Estas reuniones tuvieron lugar. He sido informado de ellas por ambas partes. La delegación del Comité Nacional propuso adoptar la Constitución de 1921 como base de la actividad del Gobierno polaco y, en caso de acuerdo, otorgó al grupo de Mikolajczyk cuatro carteras, incluido el cargo de primer ministro para Mikolajczyk.

Mikołajczyk, sin embargo, no se atrevió a consentirlo. Desgraciadamente, estas reuniones aún no han dado los resultados deseados. No obstante, tuvieron un significado positivo, ya que permitieron a Mikolajczyk, Morawski y Berut, que acababa de llegar de Varsovia, informarse ampliamente de sus puntos de vista y, sobre todo, que tanto el Comité Nacional Polaco como Mikolajczyk expresaran su deseo de trabajar juntos y de buscar posibilidades prácticas en este sentido.

Podemos considerar esto como la primera etapa en la relación entre el Comité polaco y Mikolajczyk y sus colegas. Esperemos que las cosas mejoren a partir de aquí.

Tengo información de que el Comité Polaco de Liberación Nacional de Lublin ha decidido invitar al profesor Lange a unirse a él como responsable de asuntos exteriores. Si a Lange, una conocida figura democrática polaca, se le diera la oportunidad de venir a Polonia para ocupar este puesto, ello redundaría sin duda en beneficio de la unión de los polacos y de la lucha contra nuestro enemigo común.

Espero que comparta esta opinión y no rechace, por su parte, el apoyo necesario en este asunto, de tanta importancia para la causa aliada.

 9 de agosto de 1944.