SECRETO Y PERSONAL DEL PRIMER MINISTRO I. V. STALIN AL PRESIDENTE, SR. F. ROOSEVELT

1. Durante la estancia de los Sres. Churchill y Eden en Moscú, intercambiamos opiniones sobre una serie de cuestiones de interés común. El Embajador Harriman, por supuesto, le ha informado a usted sobre todas las conversaciones importantes de Moscú. También sé que el Primer Ministro debía enviarle a usted su evaluación de las conversaciones de Moscú.

Por mi parte, puedo decir que nuestras conversaciones han sido muy útiles para el esclarecimiento mutuo de puntos de vista sobre cuestiones tales como la actitud hacia el futuro de Alemania, la cuestión polaca, la política respecto a los Estados balcánicos, cuestiones importantes de la futura política militar.

En las conversaciones se ha puesto de manifiesto que podemos, sin grandes dificultades, concertar nuestra política en todas las cuestiones importantes que se nos han planteado, y si aún no podemos garantizar la inmediata y necesaria solución de tal o cual tarea, como por ejemplo en la cuestión polaca, no obstante, también aquí se abren perspectivas más favorables.

Espero que estas conversaciones de Moscú resulten provechosas también en el sentido de que, en el futuro encuentro de nosotros tres, podamos adoptar decisiones concretas sobre todas las cuestiones urgentes que representan para nosotros un interés común. 2. El embajador Gromyko me ha informado de su reciente conversación con el Sr. Hopkins, en la que Hopkins expresó la idea de que usted podría llegar a fines de noviembre al Mar Negro y reunirse conmigo en la costa soviética del Mar Negro.

Acogería con gran satisfacción la realización de esta intención. De la conversación con el Primer Ministro me he convencido de que él también comparte esta idea. De este modo, a finales de noviembre podría tener lugar un encuentro de nosotros tres para examinar las cuestiones acumuladas desde Teherán. Me alegrará recibir de Usted un mensaje al respecto.

19 de octubre de 1944.