PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO, SR. W. CHURCHILL

Su mensaje sobre el Sr. Mikolajczyk lo recibí.

Durante el tiempo transcurrido desde la última reunión con el Sr. Mikolajczyk en Moscú, ha quedado claro que él no es capaz de ayudar a resolver los asuntos polacos. Por el contrario, se ha puesto de manifiesto su papel negativo. Ha quedado claro que sus negociaciones con el Comité Nacional Polaco sirven de tapadera para aquellos elementos que, a sus espaldas, llevaban a cabo una labor terrorista criminal contra oficiales soviéticos y, en general, contra ciudadanos soviéticos en territorio de Polonia.

No podemos tolerar esta situación. No podemos tolerar que terroristas alentados por los emigrantes polacos asesinen a nuestra gente en Polonia y libren una lucha criminal contra las tropas soviéticas que están liberando Polonia.

En estas personas vemos aliados de nuestro enemigo común, y su correspondencia radial con el señor Mikolajczyk, que hemos interceptado a los agentes de los emigrantes polacos detenidos en el territorio de Polonia, desenmascara no solo sus planes arteros, sino que también arroja una sombra sobre el propio señor Mikolajczyk y su gente.

Los cambios ministeriales en el gobierno emigrante polaco ya no representan un interés serio. Se trata del mismo estancamiento de personas que se han desprendido del suelo nacional y que no tienen vínculos con el pueblo polaco.

Al mismo tiempo, el Comité Polaco de Liberación Nacional ha logrado serios éxitos en el fortalecimiento de sus organizaciones nacionales y democráticas en el territorio de Polonia, en la realización práctica de la reforma agraria en favor de los campesinos, en la ampliación de la organización de sus tropas polacas, y goza de gran autoridad entre la población polaca.

Considero que ahora nuestra tarea consiste en apoyar al Comité Nacional Polaco en Lublin y a todos aquellos que quieran y sean capaces de trabajar junto con él. Esto es especialmente importante para los aliados, teniendo en cuenta la tarea de acelerar la derrota de los alemanes.

8 de diciembre de 1944.