PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE SR. F. ROOSEVELT

He recibido su mensaje del 4 de marzo sobre la cuestión de los prisioneros de guerra. He consultado una vez más con nuestros representantes locales que se ocupan de estas cuestiones y debo comunicarle lo siguiente. Las dificultades que se encontraban en las primeras etapas en la rápida evacuación de los prisioneros de guerra estadounidenses, cuando se hallaban en las zonas de operaciones militares directas, han disminuido considerablemente ahora.

En la actualidad, el aparato para los asuntos de los prisioneros de guerra extranjeros, creado especialmente por el Gobierno Soviético, dispone de la cantidad correspondiente de personas, medios de transporte y víveres, y cada vez que se descubren nuevos grupos de prisioneros de guerra estadounidenses, se toman medidas de inmediato para prestar ayuda a dichos prisioneros de guerra y para su evacuación a los puntos de reunión con vistas a su posterior repatriación.

Según los datos de que dispone el Gobierno Soviético a día de hoy, en el territorio de Polonia y en otros lugares liberados por el Ejército Rojo no hay concentraciones de prisioneros de guerra estadounidenses, ya que todos ellos, a excepción de algunos enfermos aislados que se encuentran en hospitales, han sido enviados al punto de reunión en Odesa, adonde ya han llegado 1200 prisioneros de guerra estadounidenses y en breve se espera la llegada de los restantes.

En virtud de esto, en las circunstancias dadas, desaparece la necesidad de efectuar vuelos de aviones estadounidenses desde Poltava al territorio de Polonia por asuntos de prisioneros de guerra estadounidenses. Puede usted estar seguro de que se tomarán inmediatamente las medidas correspondientes también respecto a las tripulaciones de los aviones estadounidenses que hayan realizado un aterrizaje forzoso.

Esto, sin embargo, no excluye los casos en que la ayuda de aviones estadounidenses pueda resultar necesaria. En estos casos, las autoridades militares soviéticas se dirigirán a los representantes militares estadounidenses en Moscú con objeto de enviar aviones estadounidenses desde Poltava. No teniendo en este momento propuesta alguna sobre la cuestión de la situación de los prisioneros de guerra aliados que se encuentran en manos de los alemanes, quiero asegurarle que, por nuestra parte, se hará todo lo posible para crearles condiciones favorables tan pronto como se encuentren en el territorio que conquisten las tropas soviéticas.

5 de marzo de 1945.