PERSONAL Y SECRETO DEL PRIMER MINISTRO I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO SR. W. CHURCHILL

He recibido su mensaje del 1 de abril sobre la cuestión polaca. En mi mensaje al Presidente sobre este asunto, que también le envío a usted, respondo a todas las cuestiones fundamentales relacionadas con el trabajo de la Comisión de Moscú para Polonia. En cuanto a las demás cuestiones que usted aborda en su mensaje, debo decir lo siguiente:

1. Los Embajadores británico y estadounidense — miembros de la Comisión de Moscú no quieren tener en cuenta al Gobierno Provisional Polaco e insisten en invitar a consultas a personalidades polacas, independientemente de cómo se relacionen éstas con las decisiones de la Conferencia de Crimea sobre Polonia y con la Unión Soviética.

Insisten en la obligatoria invitación a Moscú para consultas, por ejemplo, de Mikolajczyk, y lo hacen incluso en forma de ultimátum, sin tener en cuenta que Mikolajczyk se ha manifestado abiertamente contra las decisiones de la Conferencia de Crimea sobre Polonia.

Sin embargo, si lo considera necesario, estaría dispuesto a influir sobre el Gobierno Provisional Polaco para que retire sus objeciones a la invitación de Mikolajczyk, siempre que este último haga una declaración pública reconociendo las decisiones de la Conferencia de Crimea sobre la cuestión polaca y manifestando que está a favor del establecimiento de relaciones amistosas entre Polonia y la Unión Soviética.

2. Usted se pregunta por qué el teatro de operaciones militares polaco debe estar envuelto en secreto. En realidad, no hay ningún secreto aquí. Usted pierde de vista la circunstancia de que el envío a Polonia de observadores británicos u otros observadores extranjeros es percibido por los polacos como un insulto a su dignidad nacional, teniendo en cuenta además que la actitud actual del Gobierno británico hacia el Gobierno Provisional Polaco es considerada por este último como poco amistosa.

En lo que respecta al Gobierno Soviético, este no puede dejar de tener en cuenta la actitud negativa del Gobierno Provisional Polaco hacia la cuestión del envío de observadores extranjeros a Polonia. Además, como es sabido por Usted, cuando la actitud hacia él es diferente, el Gobierno Provisional Polaco no pone obstáculos a la entrada en Polonia de representantes de otros Estados ni les crea impedimento alguno, como ocurre, por ejemplo, en el caso de los representantes del Gobierno Checoslovaco, del Gobierno Yugoslavo y de otros.

3. Tuve una agradable conversación con la Sra. Churchill. Me causó una gran impresión. Me entregó un regalo de su parte. Permítame agradecerle de todo corazón por el regalo.

7 de abril de 1945.

PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE SR. F. ROOSEVELT

En relación con su mensaje del 1 de abril, considero necesario hacer las siguientes observaciones sobre la cuestión de Polonia.

Los asuntos con la cuestión polaca, en efecto, han llegado a un callejón sin salida.

¿Dónde está la causa?

La causa consiste en que los Embajadores de EE. UU. e Inglaterra en Moscú —miembros de la Comisión de Moscú— se apartaron de las directrices de la Conferencia de Crimea e introdujeron en el asunto nuevos elementos no previstos por la Conferencia de Crimea.

A saber: a) En la Conferencia de Crimea, nosotros tres considerábamos al Gobierno Provisional Polaco como el gobierno actualmente en funciones en Polonia, sujeto a reconstrucción, que debía servir como núcleo del nuevo Gobierno de Unidad Nacional.

Los embajadores de Estados Unidos e Inglaterra en Moscú se apartan de esta directriz, ignoran la existencia del Gobierno Provisional Polaco, no lo toman en cuenta, y, en el mejor de los casos, ponen un signo de igualdad entre individuos aislados de Polonia y de Londres y el Gobierno Provisional de Polonia.

Al mismo tiempo, consideran que la reconstrucción del Gobierno Provisional debe entenderse como su liquidación y la creación de un gobierno completamente nuevo. Al mismo tiempo, el asunto ha llegado a tal punto que el Sr. Harriman declaró en la Comisión de Moscú: es posible que ni uno solo de los miembros del Gobierno Provisional entre a formar parte del Gobierno Polaco de Unidad Nacional.

Está claro que semejante actitud de los Embajadores Americano e Inglés no puede sino provocar la indignación del Gobierno Provisional Polaco. En lo que respecta a la Unión Soviética, ésta, por supuesto, no puede estar de acuerdo con tal actitud, ya que significa una violación directa de las decisiones de la Conferencia de Crimea.

b) En la Conferencia de Crimea los tres partíamos de que sería conveniente convocar para consultas a unas cinco personas de Polonia y a unas tres de Londres, pero no más. Sin embargo, los embajadores de Estados Unidos e Inglaterra en Moscú se apartaron de esta posición y exigen que a cada miembro de la Comisión de Moscú se le otorgue el derecho de invitar a un número ilimitado de personas de Polonia y de Londres.

Está claro que el Gobierno Soviético no podía estar de acuerdo con esto, ya que la convocatoria de personas debe realizarse, según la decisión de la Conferencia de Crimea, no por miembros individuales de la Comisión, sino por la Comisión en su conjunto, precisamente como Comisión. En cuanto a la exigencia de un número ilimitado de personas convocadas para consulta, contradice lo que se había previsto en la Conferencia de Crimea.

c) El Gobierno soviético parte del hecho de que, según el sentido de las decisiones de la Conferencia de Crimea, a las consultas deben ser invitados aquellos dirigentes polacos que, en primer lugar, reconozcan las decisiones de la Conferencia de Crimea, incluida la decisión sobre la línea Curzon, y, en segundo lugar, aspiren de hecho a establecer relaciones de amistad entre Polonia y la Unión Soviética.

El Gobierno Soviético insiste en ello, ya que la sangre abundantemente derramada de las tropas soviéticas por la liberación de Polonia y el hecho de que en el transcurso de los últimos 30 años el territorio de Polonia haya sido utilizado dos veces por el enemigo para invadir Rusia, todo esto obliga al Gobierno Soviético a procurar que las relaciones entre la Unión Soviética y Polonia sean amistosas.

Los embajadores de Estados Unidos e Inglaterra en Moscú no toman esto en cuenta y pretenden invitar a consultas a personalidades polacas independientemente de su actitud hacia las decisiones de la Conferencia de Crimea y hacia la Unión Soviética.

Tales son, a mi juicio, las causas que impiden la solución de la cuestión polaca por la vía del mutuo acuerdo.

Para salir del callejón sin salida y lograr una solución consensuada, es necesario, en mi opinión, emprender los siguientes pasos:

1) Establecer que la reconstrucción del Gobierno Provisional Polaco no significa su liquidación, sino precisamente su reconstrucción mediante su ampliación, debiendo ser el núcleo del futuro Gobierno Polaco de Unidad Nacional el Gobierno Provisional Polaco.

2) Volver a los esbozos de la Conferencia de Crimea y limitarse a convocar a ocho personalidades polacas, de las cuales cinco deben ser convocadas desde Polonia y tres desde Londres.

3) Establecer que, en todas las condiciones, debe llevarse a cabo una consulta con los representantes del Gobierno Provisional Polaco, y esta consulta con ellos debe realizarse en primer lugar, ya que el Gobierno Provisional Polaco representa la mayor fuerza en Polonia en comparación con aquellos individuos aislados que serán convocados desde Londres y desde Polonia, y cuya influencia sobre la población de Polonia no puede compararse en modo alguno con la enorme influencia de la que goza en Polonia el Gobierno Provisional Polaco.

Llamo su atención sobre este punto, ya que, en mi opinión, cualquier otra decisión al respecto podría ser percibida en Polonia como un insulto al pueblo polaco y como un intento de imponer a Polonia un gobierno creado sin tener en cuenta la opinión pública polaca.

4) Convocar para consultas desde Polonia y desde Londres únicamente a aquellos dirigentes que reconozcan las decisiones de la Conferencia de Crimea sobre Polonia y que se esfuercen de hecho por establecer relaciones de amistad entre Polonia y la Unión Soviética.

5) La reconstrucción del Gobierno Provisional Polaco se efectuará mediante la sustitución de una parte de los actuales ministros del Gobierno Provisional por nuevos ministros procedentes de las filas de personalidades polacas que no participan en el Gobierno Provisional.

En cuanto a la correlación cuantitativa de los ministros viejos y nuevos en la composición del Gobierno Polaco de Unidad Nacional, aquí se podría establecer aproximadamente la misma correlación que fue realizada en relación con el Gobierno de Yugoslavia.

Creo que, teniendo en cuenta las observaciones expuestas anteriormente, se puede alcanzar una solución acordada sobre la cuestión polaca en un breve plazo.

7 de abril de 1945.