PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO SR. W. CHURCHILL

Recibí su mensaje del 5 de abril. En mi mensaje al Presidente del 7 de abril, que le envío también a usted, ya he respondido a todas las cuestiones principales planteadas en su mensaje respecto a las negociaciones en Suiza. En cuanto a las demás cuestiones planteadas en su mensaje, considero necesario decirle lo siguiente.

1. Ni yo ni Mólotov teníamos la intención de “denigrar” a nadie. No se trata del deseo de “denigrar”, sino de que aquí se han puesto de manifiesto diferentes puntos de vista sobre la cuestión de los deberes y derechos de un aliado. Por mi mensaje dirigido al Presidente verá usted que el punto de vista ruso sobre esta cuestión es correcto, ya que garantiza los derechos de cualquier aliado y priva al enemigo de toda posibilidad de sembrar la desconfianza entre nosotros.

2. Mis mensajes son personales y estrictamente secretos. Esto permite expresarse con claridad y franqueza. En ello reside la ventaja de la correspondencia secreta. Pero si usted va a tomar cada declaración franca mía como un insulto, eso dificultará enormemente dicha correspondencia. Puedo asegurarle que no he tenido ni tengo la intención de insultar a nadie.

7 de abril de 1945.

PERSONAL Y SECRETO DEL PRIMER MINISTRO I. V. STALIN AL PRESIDENTE SR. F. ROOSEVELT

Recibí su mensaje del 5 de abril.

1. En mi mensaje del 3 de abril no se trata de la honestidad y la fiabilidad. Yo nunca he dudado de Su honestidad y fiabilidad, al igual que de la honestidad y fiabilidad del Sr. Churchill. Yo hablo de que en el curso de la correspondencia entre nosotros se ha puesto de manifiesto una diferencia de opiniones sobre lo que puede permitirse un aliado respecto a otro aliado y lo que no debe permitirse.

Nosotros, los rusos, pensamos que en la situación actual en los frentes, cuando el enemigo se encuentra ante la inevitabilidad de la capitulación, en cualquier reunión con los alemanes sobre cuestiones de capitulación de los representantes de uno de los aliados, debe garantizarse la participación en dicha reunión de los representantes del otro Aliado.

En cualquier caso, esto es absolutamente necesario, si ese aliado busca participar en tal encuentro. Los estadounidenses y los ingleses, sin embargo, piensan de otra manera, considerando incorrecto el punto de vista ruso. Partiendo de esto, negaron a los rusos el derecho a participar en el encuentro con los alemanes en Suiza.

Ya le escribí anteriormente y considero que no está de más repetir que los rusos, en una situación análoga, en ningún caso habrían negado a los americanos e ingleses el derecho a participar en tal encuentro. Sigo considerando que el punto de vista ruso es el único correcto, ya que excluye toda posibilidad de sospechas mutuas y no le da al enemigo la posibilidad de sembrar la desconfianza entre nosotros.

2. Es difícil estar de acuerdo con que la falta de resistencia por parte de los alemanes en el frente occidental se explique únicamente por el hecho de que hayan resultado derrotados. Los alemanes tienen 147 divisiones en el frente oriental.

Podrían, sin perjuicio para su causa, retirar del frente oriental 15-20 divisiones y trasladarlas en ayuda de sus tropas en el frente occidental. Sin embargo, los alemanes no lo hicieron ni lo hacen. Siguen luchando con furia contra los rusos por una estación poco conocida, Zemlianitsa, en Checoslovaquia, que les es tan necesaria como ventosas a un muerto, pero entregan sin resistencia alguna ciudades tan importantes en el centro de Alemania como Osnabrück, Mannheim, Kassel. Convendrán en que semejante conducta de los alemanes es más que extraña e incomprensible.

3. En cuanto a mis informantes, le aseguro que son personas muy honestas y modestas, que cumplen con sus obligaciones de manera escrupulosa y no tienen intención de ofender a nadie. Estas personas han sido comprobadas repetidamente por nosotros en la práctica.

Juzguen ustedes mismos. En febrero de este año, el general Marshall dio una serie de importantes comunicaciones al Estado Mayor General de las tropas soviéticas, en las cuales, basándose en los datos de que disponía, advertía a los rusos que en el mes de marzo habría dos serios contraataques alemanes en el frente oriental, uno de los cuales se dirigiría desde Pomerania hacia Thorn, y el otro, desde la región de Moravska Ostrava hacia Lodz.

En la práctica, sin embargo, resultó que el golpe principal de los alemanes se preparaba y fue llevado a cabo no en las zonas arriba señaladas, sino en una zona completamente distinta, a saber, en la zona del lago Balatón, al suroeste de Budapest. Como se sabe ahora, en esta zona los alemanes concentraron hasta 35 divisiones, incluidas 11 divisiones blindadas.

Fue uno de los golpes más serios durante la guerra, con tan grande concentración de fuerzas blindadas. El mariscal Tolbujin logró evitar la catástrofe y después derrotar completamente a los alemanes, entre otras cosas porque mis informadores descubrieron, aunque con cierto retraso, este plan del golpe principal de los alemanes y advirtieron de inmediato al mariscal Tolbujin.

De este modo tuve la ocasión de convencerme una vez más de la exactitud y la buena información de los informadores soviéticos.

Para su orientación en esta cuestión, adjunto la carta del Jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo, general de ejército Antónov, dirigida al general de división Dean.

7 de abril de 1945.

Copia. SECRETO:

AL JEFE DE LA MISIÓN MILITAR DE EE. UU. EN LA URSS, GENERAL DE DIVISIÓN JOHN R. DEAN

Estimado General Dean!

Le ruego que ponga en conocimiento del general Marshall lo siguiente:

El 20 de febrero del presente año recibí un mensaje del general Marshall, transmitido a través del general Dean, informando que los alemanes estaban creando dos agrupaciones en el frente oriental para una contraofensiva: una en Pomerania para atacar hacia Toruń y otra en la zona de Viena, Moravská Ostrava para avanzar en dirección a Łódź. Según dicho mensaje, la agrupación del sur debía incluir el 6.º Ejército Panzer de las SS. Información similar recibí el 12 de febrero del jefe de la sección del ejército de la Misión Militar Británica, el coronel Brinkman.

Estoy extremadamente reconocido y agradecido al general Marshall por la información destinada a contribuir a nuestros objetivos comunes, que tan amablemente nos ha proporcionado.

Al mismo tiempo, considero mi deber comunicar al general Marshall que las operaciones de combate en el frente oriental durante el mes de marzo no confirmaron la información que le fue proporcionada, ya que estos combates demostraron que la principal agrupación de tropas alemanas, que incluía al 6.º Ejército Panzer de las SS, no estaba concentrada en Pomerania ni en la región de Moravská Ostrava, sino en la zona del lago Balatón, desde donde los alemanes llevaban a cabo una ofensiva con el objetivo de alcanzar el Danubio y forzarlo al sur de Budapest.

Este hecho muestra que la información de la que se valía el general Marshall no se correspondía con el curso real de los acontecimientos en el frente oriental durante el mes de marzo.

No se descarta la posibilidad de que algunas fuentes de esta información tuvieran como objetivo desorientar tanto al mando angloamericano como al soviético y desviar la atención del mando soviético de la zona donde los alemanes preparaban la principal operación ofensiva en el frente oriental.

A pesar de lo expuesto, solicito al general Marshall, si es posible, que continúe informándome de los datos disponibles sobre el enemigo.

Consideré mi deber poner este mensaje en conocimiento del general Marshall exclusivamente para que él pudiera sacar las conclusiones correspondientes respecto a la fuente de esta información.

Le pido que transmita al general Marshall mi respeto y gratitud.

Su respetuoso

General de Ejército ANTÓNOV

Jefe del Estado Mayor General del Ejército Rojo

30 de marzo de 1945.