I. V. STALIN A W. CHURCHILL*

Su mensaje conjunto con el Presidente, el Sr. Truman, del 18 de abril, lo he recibido.

1. De este mensaje se desprende que usted continúa considerando al Gobierno Provisional Polaco no como el núcleo del futuro Gobierno Polaco de Unidad Nacional, sino simplemente como uno de los grupos, equivalente a cualquier otro grupo de polacos.

Es difícil conciliar tal comprensión de la situación del Gobierno Provisional Polaco y tal actitud hacia él con la decisión de la Conferencia de Crimea sobre Polonia. En la Conferencia de Crimea, los tres, incluido el Presidente Roosevelt, partimos de la base de que el Gobierno Provisional Polaco, como el que actualmente actúa en Polonia y goza de la confianza y el apoyo de la mayoría del pueblo polaco, debe ser el núcleo, es decir, la parte principal del nuevo Gobierno reorganizado de Unidad Nacional.

Usted, por lo visto, no está de acuerdo con semejante comprensión del problema. Al rechazar el ejemplo yugoslavo como modelo para Polonia, usted confirma con ello que el Gobierno Provisional Polaco no puede ser considerado como base y núcleo del futuro Gobierno de Unidad Nacional.

2. También debe tenerse en cuenta la circunstancia de que Polonia limita con la Unión Soviética, lo que no puede decirse de Gran Bretaña y los Estados Unidos.

La cuestión de Polonia es para la seguridad de la Unión Soviética lo mismo que la cuestión de Bélgica y Grecia es para la seguridad de Gran Bretaña.

Usted, al parecer, no está de acuerdo con que la Unión Soviética tenga derecho a procurar que en Polonia exista un Gobierno amigo de la Unión Soviética, y con que el Gobierno Soviético no pueda aceptar la existencia en Polonia de un Gobierno hostil hacia él.

A esto obliga, entre otras cosas, la abundante sangre de los ciudadanos soviéticos que ha sido derramada en los campos de Polonia en nombre de la liberación de Polonia. No sé si en Grecia se ha creado un gobierno verdaderamente representativo y si es realmente democrático el gobierno en Bélgica.

A la Unión Soviética no se le preguntó cuando se crearon esos gobiernos allí. El Gobierno soviético tampoco pretendió inmiscuirse en esos asuntos, ya que comprende toda la importancia de Bélgica y Grecia para la seguridad de Gran Bretaña.

No está claro por qué no quieren tener en cuenta los intereses de la Unión Soviética desde el punto de vista de la seguridad al discutir la cuestión de Polonia.

3. Hay que reconocer como inusuales las condiciones en que dos Gobiernos —los Estados Unidos y Gran Bretaña— se ponen de acuerdo de antemano sobre la cuestión de Polonia, en la que la URSS está interesada ante todo y en mayor medida, y colocan a los representantes de la URSS en una situación insoportable, intentando dictarle sus exigencias.

Debo constatar que semejante ambiente no puede favorecer una solución concertada de la cuestión de Polonia.

4. Le estoy muy agradecido por su amable comunicación del texto de la declaración de Mikolajczyk sobre las fronteras orientales de Polonia. Estoy dispuesto a recomendar al Gobierno Provisional Polaco que tenga en cuenta esta declaración de Mikolajczyk y retire sus objeciones a invitar a Mikolajczyk para consultas sobre la cuestión del Gobierno Polaco.

Ahora todo consiste en reconocer el ejemplo yugoslavo como modelo para Polonia. Me parece que, si esto se reconoce, el asunto de Polonia podrá ser impulsado hacia adelante.

24 de abril de 1945.