MENSAJE PERSONAL Y SECRETO DEL PRIMER MINISTRO J. V. STALIN AL PRIMER MINISTRO, Sr. W. CHURCHILL

Su mensaje del 28 de abril sobre la cuestión polaca lo he recibido. Debo decir que no puedo estar de acuerdo con los argumentos que usted aduce en fundamento de su posición.

1. La propuesta de reconocer el ejemplo yugoslavo como modelo para Polonia la inclina usted a considerar como un rechazo del procedimiento acordado entre nosotros para la creación del Gobierno Polaco de Unidad Nacional. No se puede estar de acuerdo con esto.

El ejemplo yugoslavo, en mi opinión, es importante ante todo porque muestra el camino para la solución más conveniente y práctica de la cuestión de la formación de un nuevo Gobierno Unificado, cuando se toma como base para ello el órgano gubernamental que ejerce el poder estatal en el país.

Es completamente comprensible que sin tomar como base del futuro Gobierno de Unidad Nacional al actual Gobierno Provisional de Polonia, que se apoya en el respaldo y la confianza de la mayoría del pueblo polaco, no hay posibilidad de contar con una solución exitosa de la tarea que nos ha planteado la Conferencia de Crimea.

2. No veo la posibilidad de sumarme a sus consideraciones respecto a Grecia en la parte en que usted propone establecer el control de las tres potencias sobre las elecciones. Tal control con respecto al pueblo de un Estado aliado no podría considerarse sino como un insulto a ese pueblo y una burda injerencia en su vida interna.

Dicho control es superfluo respecto a los antiguos Estados satélites que posteriormente declararon la guerra a Alemania y se pusieron del lado de los aliados, como lo ha demostrado la experiencia de la celebración de elecciones, por ejemplo, en Finlandia, donde las elecciones transcurrieron sin injerencia externa y dieron resultados positivos.

Sus observaciones sobre Bélgica y Polonia como teatros de guerra y corredores de comunicaciones son completamente justas. En lo que respecta a Polonia, precisamente esa particularidad suya, como Estado vecino de la Unión Soviética, exige que el futuro Gobierno polaco se esfuerce de hecho por mantener relaciones de amistad entre Polonia y la URSS, lo que responde también a los intereses de todos los demás pueblos amantes de la libertad.

Esta circunstancia habla también en favor del ejemplo yugoslavo. Las Naciones Unidas están interesadas en una amistad sólida y duradera entre la URSS y Polonia. No podemos, por lo tanto, contentarnos con que para la formación del futuro Gobierno Polaco sean atraídas personas que, según sus palabras, "no están decididamente en contra de los rusos", o con que de dicha participación sean excluidos únicamente aquellos que, en su opinión, son "personas extremadamente hostiles hacia Rusia".

Ambos criterios no pueden satisfacernos. Insistimos e insistiremos en que a la consulta sobre la formación del futuro Gobierno Polaco sean atraídas únicamente aquellas personas que de hecho hayan demostrado su actitud amistosa hacia la Unión Soviética, que estén honesta y sinceramente dispuestas a cooperar con el Estado soviético.

3. Debo detenerme especialmente en el punto 11 de su mensaje, donde se habla de las dificultades que surgen a raíz de los rumores sobre la detención de 15 polacos, las deportaciones, etc.

Puedo comunicarle a este respecto que el grupo de polacos mencionado por usted no consta de 15, sino de 16 personas. Este grupo lo encabeza el conocido general polaco Okulicki. Sobre este general polaco, que también "desapareció" junto con otros 15 polacos "desaparecidos", la información inglesa guarda silencio deliberadamente, debido a su especial carácter odioso.

Pero no tenemos la intención de silenciarlo. Este grupo de 16 personas, encabezado por el general Okulitski, ha sido arrestado por las autoridades militares del frente soviético y se encuentra bajo investigación en Moscú. El grupo del general Okulitski, y en primer lugar el propio general Okulitski, son acusados de preparar y cometer actos de sabotaje en la retaguardia del Ejército Rojo, cuyas víctimas fueron más de cien combatientes y oficiales del Ejército Rojo, así como de mantener estaciones de radio transmisoras ilegales en la retaguardia de nuestras tropas, lo cual está prohibido por la ley.

Todos ellos o una parte de los mismos, dependiendo de los resultados de la investigación, serán entregados a los tribunales. Así es como el Ejército Rojo se ve obligado a defender sus unidades y su retaguardia de los saboteadores y los perturbadores del orden.

La información inglesa difunde rumores sobre asesinatos o fusilamientos de polacos en Siedlce. Este comunicado de la información inglesa está inventado de principio a fin y, al parecer, le ha sido proporcionado por agentes de Arciszewski.

4. Como se desprende de su mensaje, usted no está de acuerdo en tener en cuenta al Gobierno Provisional Polaco como base del futuro Gobierno de Unidad Nacional, y no está de acuerdo en otorgarle a este Gobierno el lugar que por derecho le corresponde ocupar. Debo decir francamente que semejante posición excluye la posibilidad de una solución consensuada sobre la cuestión polaca.

4 de mayo de 1945.