Saludo al glorioso colectivo de obreros, personal técnico y de ingeniería y empleados de la Fábrica de Artillería de la Unión I. V. Stalin por la gran victoria productiva: la fabricación del cañón número cien mil y la condecoración de la fábrica, con motivo de ello, con la Orden de la Guerra Patria de 1.er grado. Gracias a vuestro trabajo heroico, el valeroso Ejército Rojo recibió en flujo ininterrumpido armamento artillero de primera clase, que en las hábiles manos de nuestros artilleros se convirtió en la fuerza decisiva que aseguró la derrota de la Alemania hitleriana y la conclusión victoriosa de la guerra. Os deseo nuevos éxitos en la fabricación de cañones y equipos para la industria petrolera, sumamente necesarios para nuestra economía nacional y para el Ejército Rojo.

I. Stalin

Pravda. 1945. 6 de junio.