MENSAJE PERSONAL Y SECRETO DEL PREMIER I. V. STALIN AL PRESIDENTE SR. G. TRUMAN

 He recibido su respuesta sobre la cuestión del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Rumanía, Bulgaria, Finlandia y Hungría.

De su mensaje se desprende que usted también considera deseable establecer relaciones normales con los países mencionados lo antes posible. Sin embargo, no veo ninguna razón para dar preferencia en este asunto a Finlandia, que, a diferencia de Rumanía y Bulgaria, no participó del lado de los Aliados en la guerra contra la Alemania de Hitler con sus propias fuerzas armadas.

Sería incomprensible para la opinión pública de la Unión Soviética y para todo el Estado Mayor soviético que Rumania y Bulgaria, cuyas fuerzas armadas participaron activamente en la derrota de la Alemania de Hitler, quedaran en peor situación que Finlandia.

En cuanto a la cuestión del régimen político, no hay menos margen para elementos democráticos en Rumania y Bulgaria que, por ejemplo, en Italia, con la que los Gobiernos de los Estados Unidos de América y de la Unión Soviética ya han restablecido relaciones diplomáticas.

Por otra parte, no se puede pasar por alto que la evolución política de Rumania y Bulgaria ha sido tranquila en los últimos tiempos y no veo ningún hecho que pueda suscitar preocupación sobre el desarrollo ulterior de los principios democráticos en estos países.

En este sentido, me parece que no hay necesidad de ninguna medida especial por parte de los Aliados hacia los países mencionados.

 Por ello, el Gobierno soviético opina que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Rumania, Bulgaria y Finlandia no debe retrasarse más para que la cuestión de Hungría pueda examinarse más adelante.

 9 de junio de 1945.