Acta de la conversación con Jiang Jingguo,

representante personal de Chiang Kai-shek

3 de enero de 1946

23.00

Presentes: Mólotov, Pávlov (NKID), Fu Bingchang, embajador de China.

Jiang Jingguo felicita al camarada Stalin y al camarada Mólotov por el Año Nuevo, y les expresa sus deseos de nuevas victorias en el nuevo año.

El camarada Stalin agradece.

El camarada Mólotov agradece y felicita a Jiang Jingguo por el Año Nuevo.

El camarada Stalin dice que ha hablado por teléfono con los militares soviéticos. Ellos no están de acuerdo con que no se declaren las empresas japonesas que servían al Ejército de Kwantung como bienes trofeo. Los militares soviéticos están ofendidos porque no se quiera considerar estos bienes como trofeos del Ejército Rojo.

Ellos quieren que con esta propiedad se proceda del mismo modo que con la propiedad alemana en Polonia, Checoslovaquia y otros países europeos liberados por el Ejército Rojo. La parte china no perderá nada con ello.

Las empresas trofeo serán explotadas conjuntamente en igualdad de condiciones por las partes china y soviética, pudiendo crearse para su explotación varias compañías en distintas ramas de la industria.

Jiang Jingguo dice que el gobierno chino propone lo mismo, pero en una forma diferente.

El camarada Stalin observa que la forma propuesta por la parte china ofende a los militares soviéticos, quienes dicen que ellos derramaron sangre y que, por lo tanto, las empresas japonesas que servían al Ejército de Kwantung deben ser reconocidas como trofeos del Ejército Rojo.

El camarada Stalin dice que es necesario determinar concretamente sobre el terreno qué empresas construyeron y explotaron los japoneses para el servicio del Ejército de Kwantung.

Jiang Jingguo pregunta qué opina el camarada Stalin acerca de la asignación a China de algunas empresas de industria pesada. El mariscal Malinovski dijo que de esta cuestión deben ocuparse especialistas.

El camarada Stalin responde que los especialistas sobre el terreno, por supuesto, pueden estudiar esta cuestión.

Jiang Jingguo declara que la tarea de su viaje a Moscú consiste en lograr un completo entendimiento mutuo entre el Generalísimo Stalin y Chiang Kai-shek, quien desearía que el Generalísimo Stalin expusiera franca y amistosamente su opinión sobre las medidas y la política que el gobierno nacional de China ha llevado a cabo últimamente.

Chiang Kai-shek quisiera que el Generalísimo Stalin expresara sus dudas y comunicara con qué no está de acuerdo. Las manifestaciones del Generalísimo Stalin serán muy útiles para determinar la política del gobierno que dirige Chiang Kai-shek.

El camarada Stalin responde que no está familiarizado con los hechos fundamentales de la situación en China. Él, el camarada Stalin, no sabe todo lo que ocurre en China. El gobierno soviético no comprende por qué se demora el desarme de los japoneses, por qué resulta imposible un acuerdo entre Chiang Kai-shek y Mao Zedong.

Mao Zedong es una persona peculiar y un comunista peculiar. Anda por las aldeas, evita las ciudades y no se interesa por ellas. Él, el camarada Stalin, no dispone de hechos. Y por eso solo tiene preguntas. ¿Qué consejo puede dar si él, el camarada Stalin, tiene pocos hechos?

En cuanto a la política del gobierno soviético respecto a Japón, el camarada Stalin dice que, como ya ha dicho, hay que lograr que Japón no pueda combatir. Hay que tomar prisioneros a los cuadros militares japoneses y desarmar la industria militar y aquella industria que pueda trabajar para satisfacer las necesidades militares.

En lo que respecta a la política del gobierno soviético hacia China, es una política de amistad y apoyo al gobierno nacional de China. De esto se habló abiertamente en los comunicados publicados.

Él, el camarada Stalin, considera correcta la política de amistad de China con Estados Unidos que se propone llevar a cabo Chiang Kai-shek. La Unión Soviética no puede prestar una gran ayuda económica a China. Chiang Kai-shek espera ayuda de EE. UU., y por eso su política de amistad con EE. UU. es correcta.

Él, el camarada Stalin, dice con franqueza lo que sabe y pregunta sobre lo que no sabe, es decir, sobre el desarme del ejército japonés y el acuerdo entre Chiang Kai-shek y Mao Zedong. Él, el camarada Stalin, no sabe por qué se demora el desarme de los japoneses. El mando soviético desarmó rápidamente a los japoneses, y si se quiere, se les puede desarmar rápidamente.

Jiang Jingguo responde que al principio el gobierno chino no disponía de fuerzas suficientes para desarmar a los japoneses.

El camarada Stalin observa que para desarmar a los japoneses casi no se necesitan fuerzas.

Jiang Jingguo declara que ahora el gobierno chino dispone de fuerzas y se acabará con los japoneses. El tratado soviético-chino está dirigido contra Japón, y el Generalísimo Stalin puede estar tranquilo de que en su política respecto a Japón, China partirá de impedir que Japón vuelva a ponerse en pie.

En cuanto al desarme de las tropas japonesas en China, la resolución de esta tarea se complica por las circunstancias geográficas y por el hecho de que las tropas chinas fueron en su momento empujadas por los japoneses hacia las regiones del sur.

El camarada Stalin pregunta por qué los japoneses no son desarmados por los estadounidenses. Los japoneses no oponen resistencia. Pues la capitulación de las tropas japonesas ya ha sido declarada.

Jiang Jingguo dice que, en su opinión, el acuerdo entre los comunistas chinos y el gobierno no se logró concluir porque los líderes de ambas partes no confían los unos en los otros. El camarada Stalin observa que son necesarias ciertas concesiones, pero cuáles exactamente, eso deben decidirlo las propias partes.

Jiang Jingguo dice que él escuchó por radio las propuestas que el gobierno nacional hizo a los comunistas chinos.

Mólotov expone el comunicado de prensa sobre las propuestas del gobierno nacional y las propuestas de los comunistas chinos. Mólotov señala que no todo está claro en estas propuestas, pero según las propuestas del gobierno chino resulta que el gobierno chino no dará su consentimiento al cese de las acciones militares contra los comunistas hasta que no se haya elaborado un procedimiento mediante el cual se deba concertar un acuerdo entre los comunistas chinos y el gobierno nacional.

Jiang Jingguo dice que el pueblo chino está sumamente interesado en que el acuerdo se logre, ya que la guerra civil es una cosa terrible.

El camarada Stalin observa que en la Unión Soviética saben lo que es la guerra civil.

Mólotov dice que el general estadounidense Wedemeyer hizo una declaración sobre la intención del mando estadounidense de aumentar las tropas norteamericanas en 4 mil hombres con el fin de asegurar el avance de las tropas chinas en Manchuria y mantener el orden en las carreteras.

Jiang Jingguo dice que esta declaración fue hecha por Wedemeyer aún antes de la declaración de Truman sobre la política de EE. UU. respecto a China, es decir, aún antes de la llegada del general Marshall a China.

Jiang Jingguo dice que la principal dificultad actual consiste en que entre Beiping y Nankín no hay comunicación ferroviaria, ya que la vía férrea está cortada por destacamentos comunistas. Incluso en el tramo entre Pekín y Tianjin, de una longitud de 100 km, los trenes circulan cada dos o tres días. Hay que ponerse de acuerdo cuanto antes para, en particular, restablecer la comunicación ferroviaria.

El camarada Stalin dice que el acuerdo entre los comunistas y el gobierno central mejorará la situación del pueblo chino y contribuirá al desarrollo del comercio.

Jiang Jingguo está de acuerdo con esto y dice que los chinos ya llevan muchos años guerreando y han sufrido enormemente a causa de la guerra.

El camarada Mólotov observa que el pueblo chino está cansado de la guerra.

Jiang Jingguo dice que sufre especialmente la gente pobre en China. Él, Jiang Jingguo, considera que en la guerra actual la Unión Soviética y China han sufrido más que todos los demás países.

Jiang Jingguo pregunta si el camarada Stalin no le expresaría sus dudas respecto a la política de Chiang Kai-shek.

El camarada Stalin responde que no está familiarizado con los hechos y que le resulta difícil decir algo. Él, el camarada Stalin, no tiene dudas. Tenía algunas preguntas, sobre las cuales ya le comunicó a Jiang Jingguo.

Jiang Jingguo dice que en China todos mantienen la posición de la necesidad de democratizar China.

El camarada Stalin pregunta si China es actualmente una república y si no hay en China corrientes monárquicas.

Jiang Jingguo responde que China es una república y que actualmente en China no hay corrientes monárquicas.

El camarada Stalin dice que la república está más cerca de la democracia.

En la Unión Soviética no hay clases hostiles, y por eso en la Unión Soviética es posible la existencia de un sistema unipartidista. En China, aparte del Kuomintang y del Partido Comunista, deben existir otros partidos. ¿Existen tales partidos en China?

Jiang Jingguo responde que hay muy pocos. El camarada Stalin dice que es necesario introducir en China los principios electivos. El gobierno debe responder ante el parlamento y el presidente. Él, el camarada Stalin, no sabe qué sistema de parlamento se tiene previsto aplicar en China: unicameral o bicameral.

El camarada Stalin pregunta si se mantienen en China los gobiernos provinciales.

Jiang Jingguo responde afirmativamente.

El camarada Stalin dice que no sabe qué corrientes existen en China: a favor de una cámara o de dos cámaras. Pero es necesario que en China se introduzcan los principios electivos, como en Francia, Polonia, Yugoslavia, Inglaterra y América.

El parlamento debe ser electo, y el gobierno debe ser designado por el parlamento y ratificado por el presidente. En los Estados Unidos, el presidente es simultáneamente primer ministro. En Francia, la situación es diferente. Allí, la cámara baja y la cámara alta eligen al presidente, y este no es primer ministro, aunque puede participar en las sesiones del gobierno, actuando como presidente. Pero los sistemas francés y estadounidense responden a los principios de la democracia.

Jiang Jingguo pregunta si el camarada Stalin considera aceptables para China las formas existentes en Yugoslavia y en Polonia.

El camarada Stalin dice que en Yugoslavia y en Polonia, al igual que en Francia, funciona un sistema bicameral. En la Unión Soviética también hay dos cámaras que gozan de iguales derechos. Por ejemplo, el Soviet de la Unión puede rechazar una decisión adoptada por el Soviet de las Nacionalidades, y viceversa.

En Inglaterra es de otra manera. Allí también existen la cámara baja y la cámara alta, pero la Cámara de los Lores dispone de mayores derechos que la Cámara de los Comunes. En América existen el Senado y la Cámara de Representantes, y el Senado tiene más derechos. Él, el camarada Stalin, no sabe qué sistema existe en China.

El camarada Stalin pregunta qué representa el yuan (palabra china que significa cámara, consejo. — *Nota de la Redacción*).

Jiang Jingguo responde que es algo así como una cámara.

El camarada Stalin dice que la denominación de las cámaras puede ser cualquiera, en dependencia de las particularidades nacionales, pero deben ser órganos electivos.

Jiang Jingguo pregunta de qué manera se adopta una decisión en la URSS en aquellos casos en que entre las cámaras surgen divergencias.

El camarada Mólotov responde que en tales casos se convoca una sesión conjunta de ambas cámaras y la decisión se adopta por mayoría de votos.

Jiang Jingguo pregunta qué correlación entre los comunistas y el Guomindang debe haber, en opinión de Stalin, en el futuro gobierno chino.

El camarada Stalin responde que en Europa habitualmente el número de carteras de que dispone un partido en el gobierno corresponde al número de sus diputados en el parlamento. En América e Inglaterra los gobiernos se forman con miembros del partido que ha obtenido la mayoría.

Por ejemplo, en las últimas elecciones en Inglaterra los laboristas obtuvieron la mayoría y formaron un gobierno compuesto únicamente por laboristas. Sin embargo, los ingleses y los americanos exigen que en otros países, por ejemplo en Rumanía, Bulgaria y Polonia, los partidos de oposición estén representados en el gobierno.

Cuando él, el camarada Stalin, pregunta a los ingleses y a los americanos por qué no admiten en sus gobiernos a representantes de la oposición, ellos se encogen de hombros.

En Francia la situación es distinta. El sistema de formación del gobierno existente allí es más cercano al democratismo, ya que en el gobierno participan también representantes de los partidos que obtuvieron la minoría. Si no se admite a los representantes de la oposición en el gobierno, esta pasa a la lucha ilegal. Pero si se les admite, la oposición se vuelve leal. En esto reside la ventaja de admitir a los representantes de la oposición en el gobierno.

El camarada Stalin pone el ejemplo de Hungría, donde el Partido de los Pequeños Propietarios obtuvo más de la mitad de los votos y, sin embargo, admitió en el gobierno a representantes de los socialdemócratas, comunistas y liberales, conservando para sí la mayoría de las carteras.

Jiang Jingguo responde que, según piensa, China no debe aplicar en su país las formas de democracia que existen en Inglaterra. Él, Jiang Jingguo, piensa que en el gobierno chino, en la etapa actual, deben participar representantes de todos los partidos democráticos.

Jiang Jingguo pregunta cómo evalúa el camarada Stalin en este momento la correlación de fuerzas entre el Kuomintang y el Partido Comunista.

El camarada Stalin dice que es muy difícil responder a esta pregunta. Durante la Conferencia de Potsdam, Churchill y Eden consideraban que los conservadores obtendrían la mayoría. Attlee decía que no esperaba la mayoría. Él, el camarada Stalin, pensaba personalmente que los conservadores obtendrían la mayoría en las elecciones, pero vencieron los laboristas. En China no ha habido elecciones, y por eso es difícil saber qué piensa el pueblo. Con toda probabilidad, el Kuomintang debe obtener la mayoría, pero cuál, a él, al camarada Stalin, le resulta difícil decirlo.

Jiang Jingguo pregunta si el camarada Stalin considera posible la coexistencia del Kuomintang y del Partido Comunista, y en qué condiciones.

El camarada Stalin responde que, si hay elecciones libres, los comunistas existirán, y también existirá el Kuomintang. Por ejemplo, la Unión Soviética convive con los capitalistas americanos e ingleses, no se pelea con ellos. Con mayor razón deben convivir el Kuomintang y el Partido Comunista de China. Por supuesto, habrá competencia entre los partidos, pero el Kuomintang y el Partido Comunista existirán.

Jiang Jingguo pregunta cuál es la opinión del camarada Stalin sobre el Kuomintang. Muchos están descontentos con el Kuomintang.

El camarada Stalin dice que el gobierno soviético también está descontento con el Kuomintang. Hasta ahora, en Manchuria se distribuyen octavillas firmadas por el Kuomintang. En estas octavillas se contienen llamamientos a degollar a los rusos. Por supuesto, esto provoca el descontento del gobierno soviético.

Jiang Jingguo dice que en Manchuria esto podría ser una provocación japonesa.

El camarada Stalin responde que, cuando se arresta a los chinos que distribuían estas octavillas, ellos declaran que son miembros de destacamentos que forman parte del Kuomintang. El Kuomintang tiene dos caras: una legal y otra ilegal.

Los miembros del Kuomintang, que actúan ilegalmente en Manchuria, llaman a la población, en octavillas distribuidas en Changchun, Mukden y Dairen, a expulsar a las tropas soviéticas de Manchuria. Tales acciones del Kuomintang provocan el descontento del Gobierno soviético.

El gobierno soviético no permitirá en su país manifestaciones contra Chiang Kai-shek, puesto que ha firmado un tratado con él y la línea política debe ser una sola. Puede ser que en el Kuomintang existan diferentes grupos.

Jiang Jingguo responde que, en efecto, en el Kuomintang existen diversos grupos. En el Kuomintang hay representantes tanto de los capitalistas como de los terratenientes. Sin embargo, en lo que respecta a la organización del Kuomintang en Manchuria, él, Jiang Jingguo, recuerda bien que Chiang Kai-shek dio la directiva a la organización del Kuomintang en Manchuria de disolver las organizaciones del Kuomintang que se dedican a la agitación antisoviética, e incluso de arrestar a los miembros de tales organizaciones.

Jiang Jingguo dice que hay que tener en cuenta que en Manchuria la situación es muy compleja.

El camarada Stalin dice que él lo sabe y que, puede ser, en Manchuria actúan impostores que se hacen llamar miembros del Kuomintang. Sin embargo, el Kuomintang no se ha deslindado oficialmente de las acciones de aquellas organizaciones que difunden octavillas dirigidas contra la Unión Soviética.

Jiang Jingguo responde que en Manchuria muchas organizaciones del Kuomintang fueron disueltas, y repite de nuevo que en Manchuria la situación es muy compleja.

Jiang Jingguo pregunta qué más puede decir el camarada Stalin sobre el Kuomintang.

El camarada Stalin responde que en China es necesario establecer un sistema de tolerancia, bajo el cual, junto al Kuomintang, puedan existir otros partidos.

Jiang Jingguo responde que en China las condiciones son muy peculiares. Al no tener fuerzas suficientes, Chiang Kai-shek actuaba en zigzag en su política.

El camarada Stalin dice que esa política es muy difícil de llevar a cabo durante mucho tiempo.

Jiang Jingguo responde que Chiang Kai-shek aún no tiene fuerzas suficientes.

El camarada Stalin pregunta si acaso los comunistas son más fuertes que Chiang Kai-shek. Mao Zedong grita que tiene un millón y medio de tropas, y los norteamericanos consideran que tiene 600 mil. Jiang Jingguo dice que, por supuesto, esas cifras son exageradas.

Jiang Jingguo dice que muchos consideraban que Chiang Kai-shek estaba a favor de Japón. En realidad, él llevaba a cabo la preparación para la guerra con Japón. Él, Jiang Jingguo, quiere que el Generalísimo Stalin comprenda que Chiang Kai-shek aspira a lo nuevo.

El camarada Stalin dice que él sabe que a Chiang Kai-shek le resulta difícil, y pregunta si durante la guerra no han surgido cuadros jóvenes.

Jiang Jingguo responde que el nuevo ministro de Guerra en China es de los cuadros jóvenes.

Jiang Jingguo observa que, según él supone, el camarada Stalin debe interesarse por el Kuomintang, puesto que el Kuomintang fue creado en su tiempo con la colaboración de Lenin.

El camarada Stalin responde que el Kuomintang existirá como partido nacional liberal. Quienes piensan que los comunistas se comerán al Kuomintang se equivocan. El Kuomintang, por supuesto, es un partido más amplio e influyente que el Partido Comunista.

Jiang Jingguo dice que él considera útil para el Kuomintang que exista el Partido Comunista, ya que la existencia del Partido Comunista preservará al Kuomintang de la descomposición.

Jiang Jingguo dice que es necesario reconstruir el Kuomintang. El camarada Stalin dice que el Kuomintang lo mejorarán las elecciones, puesto que en el proceso de elecciones se produce la selección de personas: los mejores se quedan, y los peores se van.

Jiang Jingguo dice que durante la guerra surgieron muchos nuevos dirigentes.

El camarada Stalin dice que si es así, entonces está bien, ya que en China todavía desfilan los viejos dirigentes.

Jiang Jingguo dice que, por último, él quisiera discutir con el Generalísimo Stalin la cuestión de la economía de China, que ha sufrido mucho durante los ocho años de guerra. China quisiera salir de la situación de país semicolonial.

El camarada Stalin responde que para lograrlo, es necesario tener su propia industria. No se puede entusiasmarse únicamente con el comercio. Si en la Unión Soviética no hubiera habido industria, los alemanes habrían derrotado a la Unión Soviética.

Gracias a la existencia de industria en la Unión Soviética durante la guerra, resultó posible producir mensualmente 3 mil aviones, 3 mil tanques, 5 mil cañones, 400 mil fusiles, 200 mil subfusiles. China necesita tener su propia industria. Para ello, en China hay tanto materias primas como un pueblo laborioso.

Jiang Jingguo dice que actualmente en China se está llevando a cabo una discusión sobre si se debe prestar más atención a la agricultura o a la industria. Él, Jiang Jingguo, piensa que la causa principal de los éxitos de la Unión Soviética en la guerra con Alemania es la ausencia de propiedad privada.

El camarada Stalin dice que, aunque en Estados Unidos existe la propiedad privada, la industria allí es muy poderosa.

El camarada Stalin dice que, para desarrollar la agricultura, es necesario crear industria, construir ferrocarriles, construir fábricas para la producción de fertilizantes, construir fábricas de automóviles, etc. En China no se extrae petróleo. Sin embargo, hay petróleo en Xinjiang y debe haberlo en el sur. Es necesario organizar la prospección y extracción de petróleo.

Jiang Jingguo pregunta si el camarada Stalin considera posible que China desarrolle su industria con ayuda del capital extranjero.

El camarada Stalin responde que con ayuda del capital extranjero China puede crear industria más rápidamente. En la Unión Soviética, la creación de la industria se facilitaba por el hecho de que todo está en manos del Estado. En China, realizar la industrialización es más difícil, y por eso China necesita obtener préstamos de las potencias extranjeras, de lo contrario la industrialización se prolongará por muchos años.

Jiang Jingguo dice que los chinos temen volver a encontrarse en la situación de una potencia semicolonial.

El camarada Stalin dice que hay que luchar. China representa un gran mercado, y las potencias extranjeras tratarán de importar allí sus mercancías. Hay que permitir la importación de mercancías, sin permitir al mismo tiempo que las potencias extranjeras impongan condiciones algunas a China.

Por ejemplo, los norteamericanos propusieron recientemente a Polonia un préstamo de 200 millones de dólares, pero pusieron la condición de que ese dinero se gastara como quieren los norteamericanos. Por supuesto, las potencias extranjeras exigirán que China no desarrolle su propia industria pesada. Para no caer en la servidumbre, hay que luchar, y China tiene medios para librar esta lucha.

Jiang Jingguo pregunta cómo ve el camarada Stalin la política de puertas abiertas.

El camarada Stalin señala que las potencias extranjeras querían que la Unión Soviética abriera las puertas, pero el Gobierno soviético las mandó al diablo. Sin embargo, China, como país débil, tendrá que aceptar formalmente la política de puertas abiertas. Por lo general, las puertas abiertas se exigen a los países semicoloniales.

El camarada Stalin dice que los norteamericanos se dirigieron al Gobierno soviético acerca de la aplicación de la política de puertas abiertas en Manchuria. El Gobierno soviético respondió a los norteamericanos que no es el amo en Manchuria y que sobre este asunto debían dirigirse a China. Los norteamericanos quedaron muy sorprendidos por esta respuesta, pero se resignaron a ella.

Jiang Jingguo pregunta si se discutió la cuestión de la política de puertas abiertas en la Conferencia de Yalta.

El camarada Stalin responde afirmativamente y añade que los representantes soviéticos en la Conferencia de Yalta declararon que eso es asunto de China.

Jiang Jingguo dice que Truman comunicó al gobierno chino que el Gobierno soviético no se opone a la política de puertas abiertas en China.

El camarada Stalin dice que el Gobierno soviético no se opone a la política de puertas abiertas si China está de acuerdo con ella, pero la propia Unión Soviética no exige ninguna puerta abierta. ¿Qué se puede aconsejar a China en esta cuestión? En la etapa actual, a China le es difícil rechazar la política de puertas abiertas, ya que China sufrió mucho durante la guerra y está arruinada. Pero más tarde China tendrá que cerrar las puertas para crear su propia industria.

Jiang Jingguo dice que, efectivamente, China se encuentra ahora en una situación económica muy grave. Él, Jiang Jingguo, piensa que nadie, excepto la URSS, quiere el renacimiento de China.

El camarada Stalin dice que lo comprende. Los japoneses arruinaron China. El Gobierno soviético sabe qué saqueadores son los alemanes.

Jiang Jingguo pregunta de qué manera la Unión Soviética y China pueden ayudarse mutuamente.

El camarada Stalin responde que la Unión Soviética ayudará a China a crear su industria y comerciará con ella. Comprándole soja, arroz, si hay mucho en China, algodón, algunas materias primas, un poco de tungsteno, etc. A cambio, la Unión Soviética podría proporcionar a China algunas máquinas herramienta, máquinas y prestar ayuda con especialistas.

Manchuria es un país industrial bastante desarrollado, con una red ferroviaria desarrollada. Los japoneses querían convertir Manchuria en su base industrial en el continente.

Jiang Jingguo dice que en Manchuria, entre la población china, no hay cuadros cualificados.

El camarada Stalin responde que los chinos son un pueblo capaz y aprenderán.

Jiang Jingguo dice que muchos jóvenes chinos fueron enviados a estudiar a América.

El camarada Stalin dice que eso no está mal, y declara que China necesita sus propios ingenieros, técnicos, mecánicos, financieros, economistas y especialistas en agricultura.

Jiang Jingguo dice que se necesitará mucho personal cualificado chino para trabajar en el ferrocarril de Changchún. En relación con esto, él, Jiang Jingguo, quisiera preguntar al Generalísimo Stalin cómo ve el envío de jóvenes chinos a centros de enseñanza de la Unión Soviética, especialmente de transporte.

El camarada Stalin dice que, aunque hay dificultades, esto se puede hacer.

Jiang Jingguo pregunta si el camarada Stalin considera conveniente la llegada a la URSS de una delegación económica china.

El camarada Stalin responde que la delegación económica china puede venir a la Unión Soviética y ver las fábricas y plantas.

Jiang Jingguo dice que quisiera llamar la atención del Generalísimo Stalin sobre la situación en Sinkiang. En su momento hubo allí muchos especialistas soviéticos. Él, Jiang Jingguo, piensa que hay que restablecer la situación anterior.

El camarada Stalin responde que Sheng Shih-ts'ai empezó a arrestar a los especialistas soviéticos, y el Gobierno soviético los retiró de Sinkiang. Si se trata bien a los especialistas soviéticos, se les puede enviar allí. Él, el camarada Stalin, lo aclarará en estos días.

Jiang Jingguo dice que Sheng Shih-ts'ai ya no está ahora en Sinkiang.

Jiang Jingguo pregunta si la economía de China puede desarrollarse sobre las mismas bases que la economía de la República Popular de Mongolia. Pues en la República Popular de Mongolia hay restos de feudalismo, existen relaciones capitalistas y, junto a esto, koljoses.

El camarada Stalin dice que en la República Popular de Mongolia no existen koljoses.

Jiang Jingguo dice que, según le han contado, la República Popular de Mongolia tiene una industria desarrollada y el pueblo vive bien allí.

El camarada Stalin dice que en la República Popular de Mongolia hay una fábrica de curtidos, se ha tendido un ferrocarril, se han dado algunos pasos en la extracción de minerales. No hay otra industria en la República Popular de Mongolia.

Por supuesto, ahora los mongoles ya no son un pueblo tan salvaje como antes. Sin embargo, China no puede compararse con Mongolia, un país atrasado. China puede convertirse en una potencia de primera clase. En cuanto a las formas de economía, China, a diferencia de Mongolia, no es un país ganadero.

En China la agricultura está muy desarrollada en el sentido de la intensidad. Allí se valora cada pedazo de tierra. En China se tiene todo para crear su propia industria. En Mongolia no se valora la tierra. Los mongoles se dedican a la cría de ganado, siendo además ganaderos de poca cultura.

Allí no aseguran forraje para el ganado en invierno. Mongolia es un país nómada y, por consiguiente, atrasado. Por eso no se puede poner en un mismo plano a China y Mongolia, ni en el sentido social ni en el económico. La base en la República Popular de Mongolia es la ganadería, y en China, la agricultura.

Jiang Jingguo pregunta qué deseos tiene el camarada Stalin respecto a la política del gobierno chino en Manchuria.

El camarada Stalin dice que es necesario que el gobierno chino tenga una política propia, y no ajena, en Manchuria, que no se oriente hacia nadie ni sea dictada por otros Estados. Chiang Kai-shek lo sabe. El camarada Stalin pregunta si los ingleses tienen la intención de devolver Hong Kong a los chinos.

Jiang Jingguo responde negativamente.

El camarada Stalin dice que Roosevelt era un ferviente partidario de la devolución de Hong Kong a China y en su momento discutió acaloradamente con Churchill al respecto.

Jiang Jingguo responde que, por ahora, los ingleses no se proponen entregar Hong Kong a los chinos. Jiang Jingguo dice que pasado mañana volará de regreso a China, y pregunta si el camarada Stalin desea transmitir algo a través de él a Chiang Kai-shek.

El camarada Stalin responde que entregará una carta para Chiang Kai-shek.

La conversación duró 1 hora y 30 minutos.

Registró V. Pávlov.

Ledovski A. M. La URSS y Stalin en los destinos de China. Documentos y testimonios de participantes en los acontecimientos de 1937–1952. Págs. 29–39.