Al camarada Tito, de Stalin. El gobierno soviético considera su deber poner en conocimiento de las repúblicas hermanas —Yugoslavia y Bulgaria— su actitud respecto al pacto indefinido entre Yugoslavia y Bulgaria. El gobierno soviético considera que ambos gobiernos cometieron un error al concluir el pacto, además indefinido, antes de la entrada en vigor del tratado de paz, a pesar de la advertencia del gobierno soviético. El gobierno soviético considera que, con su precipitación, ambos gobiernos facilitaron la tarea de los elementos reaccionarios angloamericanos, dándoles un pretexto adicional para intensificar la intervención militar en los asuntos griegos y turcos contra Yugoslavia y Bulgaria. Por supuesto, la Unión Soviética está vinculada por una alianza con Yugoslavia y Bulgaria, ya que tiene con Yugoslavia un tratado formal de alianza, lo que equivale a un tratado formal de alianza. Sin embargo, el gobierno soviético debe advertir que no puede asumir la responsabilidad por pactos de gran importancia en el ámbito de la política exterior que se concluyan sin consulta con el gobierno soviético. Guirenko Y.S. Stalin — Tito. Págs. 326–327.