Se ha informado de que Srzentich, ayudante de Kidrich, dijo al representante comercial soviético Lebedev que, según la decisión del Gobierno yugoslavo, estaba prohibido pasar información sobre asuntos económicos a las autoridades soviéticas.

Nos asombró este anuncio, ya que existe un acuerdo según el cual los órganos del Gobierno soviético recibirán este tipo de información sin impedimentos. Nos asombró aún más porque los órganos del Gobierno yugoslavo llevaban a cabo esta medida unilateralmente, sin ninguna advertencia ni explicación.

El Gobierno soviético considera tales acciones del Gobierno yugoslavo como un acto de desconfianza hacia los trabajadores soviéticos en Yugoslavia y como una manifestación de inamistad hacia la URSS.

Es evidente que con tal desconfianza hacia los trabajadores soviéticos en Yugoslavia, éstos no pueden considerarse garantizados contra actos similares de inamistad por parte de las autoridades yugoslavas.

En vista de ello, el Gobierno soviético ha ordenado a los Ministerios de Metalurgia Ferrosa, Metalurgia No Ferrosa, Industria Química, Centrales Eléctricas, Comunicaciones y Sanidad que retiren inmediatamente a todos sus especialistas y trabajadores.

Girenko Y.S. Stalin - Tito. p. 356-357.