Al camarada Malenkov. Hace unos días recibí una carta firmada por los ingenieros comunistas de la fábrica Stalin, Maretski, Sokolova, Klimenko, sobre las deficiencias en el trabajo del secretario del Comité de Moscú, camarada Popov. No conozco a los camaradas que firmaron esta carta. Es posible que estos apellidos sean ficticios (es necesario verificarlo). Pero no es eso lo importante. Lo importante es que los hechos mencionados en la carta me son bien conocidos, he recibido varias cartas sobre ellos de distintos camaradas de la organización de Moscú.

Es posible que yo sea culpable de no haber prestado la debida atención a estas señales. No presté la debida atención porque confiaba en el camarada Popov. Pero ahora, después de las acciones improcedentes del camarada Popov en relación con la cosechadora eléctrica, que pusieron al descubierto aspectos antipartido y antiestatales en el trabajo del camarada Popov, el Buró Político del CC no puede pasar por alto la carta arriba mencionada. Ya ahora, incluso antes de que se lleve a cabo la verificación de la actividad del camarada Popov, considero mi deber señalar dos hechos graves, completamente claros para mí, en la vida de la organización de Moscú, que revelan aspectos profundamente negativos en el trabajo del camarada Popov. Para mí está claro, en primer lugar, que en la práctica de la dirección del Partido de Moscú no solo se silencia, sino que se persigue directa y abiertamente la autocrítica. ¿Y qué significa perseguir la autocrítica? Significa matar toda iniciativa de la organización del Partido, socavar la autoridad de la dirección entre las masas del Partido, descomponer el Partido e implantar en la vida de la organización del Partido las costumbres antipartido de los burócratas, enemigos jurados del Partido. Para mí está claro, en segundo lugar, que la dirección del Partido de la organización de Moscú en su trabajo a cada paso suplanta a los ministros, al gobierno, al CC del PC(b) de toda la Unión, dando instrucciones directas a las empresas y a los ministros, y a aquellos ministros que no están de acuerdo con tal suplantación, el camarada Popov los difama y golpea en las reuniones. ¿Y qué significa esto? Significa destruir la disciplina del Partido y del Estado. Qué otras deficiencias se pongan al descubierto en el curso de la verificación, no lo sé, pero las deficiencias fundamentales arriba señaladas son ya ahora evidentes para mí. Mi propuesta: a) nombrar una comisión del Buró Político para verificar la actividad del camarada Popov desde el punto de vista de los hechos señalados en la carta de los tres ingenieros; b) establecer que no solo los secretarios de los comités de distrito de las organizaciones provincial y municipal de Moscú (y Leningrado), sino también los presidentes de los comités ejecutivos de distrito sean confirmados por el CC del PC(b) de toda la Unión; c) enviar la carta de los tres camaradas, así como la presente carta mía, a los miembros del Buró Político y a los secretarios del CC.

I. Stalin.

Buró Político del CC del PC(b) de toda la Unión y Consejo de Ministros de la URSS. 1945–1953. Págs. 321–322. RGASPI. F. 558. Op. 11. D. 762. L. 30–31.