Muy estimado camarada Thorez!

Permítame saludarle y felicitarle con motivo de su quincuagésimo cumpleaños.

Todos los pueblos del mundo, los obreros de todos los países lo conocen y lo valoran a usted como probado dirigente de los comunistas de Francia, como líder de los obreros y campesinos trabajadores franceses, como valiente luchador por el fortalecimiento de la paz, por la victoria de la democracia y el socialismo en todo el mundo.

El pueblo soviético, además, lo conoce y lo quiere como amigo suyo y como luchador inquebrantable por la amistad y la alianza entre los pueblos de Francia y la Unión Soviética.

Le deseo nuevos éxitos en su labor en bien del pueblo francés y de los trabajadores del mundo entero.

Le estrecho fuertemente la mano.

J. STALIN

Pravda. 28 de abril de 1950