A los CC de los partidos comunistas de las repúblicas unidas, a los comités de krai, a los comités de óblast, a los comités de ókrug, a los comités de ciudad y a los comités de raión del partido.

El Comité Central del PC(b) de la URSS se dirige con la presente carta a los CC de los partidos comunistas de las repúblicas unidas, a los comités de krai, a los comités de óblast, a los comités de ókrug, a los comités de ciudad y a los comités de raión del partido, en relación con el hecho de que entre una parte de los funcionarios del partido y soviéticos existe incomprensión o una idea errónea sobre una serie de cuestiones importantísimas de la construcción koljosiana en la etapa actual. Algunos funcionarios dirigentes cometen, especialmente en relación con las medidas que se llevan a cabo para la ampliación de los pequeños koljoses, graves errores y tergiversaciones de la línea del partido en la construcción koljosiana.

El gobierno soviético y el Partido Comunista han logrado grandes éxitos en el desarrollo de la agricultura socialista. Estos éxitos se han alcanzado como resultado de la creación de una gran industria socialista y del régimen koljosiano. Se han alcanzado sobre la base de la aplicación consecuente en la práctica de la política del partido en la construcción koljosiana. La aplicación firme de la línea del partido en la construcción koljosiana es la condición más importante para el ulterior ascenso de la agricultura socialista.

En el sistema de medidas que aseguran el ulterior ascenso de las fuerzas productivas de la agricultura socialista, tiene gran importancia la ampliación de los pequeños koljoses. Al recomendar a los koljosianos que llevaran a cabo la ampliación de los pequeños koljoses, el CC del PC(b) de la URSS partió de la necesidad de crear las condiciones más favorables para la solución exitosa de la tarea principal en la esfera de la agricultura.

Una tarea principal de este tipo es el aumento significativo de la productividad de todos los cultivos agrícolas, el rápido incremento de la cabaña ganadera colectiva, acompañado de un crecimiento considerable de su productividad.

Solo resolviendo con éxito esta tarea principal lograremos que en nuestro país haya abundancia de víveres, que la industria ligera esté plenamente abastecida de materias primas (algodón, lino, remolacha, etc.), que se acumulen suficientes reservas estatales de víveres y materias primas, que todos nuestros koljoses se conviertan en prósperos y que los koljosianos vivan con holgura.

La experiencia de muchos años de la construcción koljosiana ha demostrado que el desarrollo más exitoso de la economía social lo logran los grandes koljoses, que poseen ventajas considerables frente a los pequeños koljoses. En los grandes koljoses, en grandes extensiones de tierra, se utilizan de modo mucho más productivo los tractores, las cosechadoras y otras máquinas agrícolas complejas, así como los medios de producción koljosianos. Los grandes koljoses tienen la posibilidad de llevar una economía desarrollada y diversificada, basada en correctas rotaciones de cultivos de campo y forrajeros y en una agrotécnica avanzada, y de obtener cosechas más elevadas de cultivos agrícolas. Los grandes koljoses pueden desarrollar con más éxito una ganadería social altamente productiva mediante la mejora del alojamiento del ganado, de su alimentación y cuidado, la construcción de instalaciones perfeccionadas, la mecanización de los trabajos en la ganadería, la correcta organización del trabajo, la introducción de rotaciones forrajeras, el aumento de la productividad de los prados y pastos, etc. Disponiendo de suficientes recursos laborales y medios monetarios, los grandes koljoses pueden llevar a cabo la construcción de embalses, tender canales de riego y drenaje, es decir, ampliar por todos los medios la base material y técnica de la economía social.

En las grandes granjas colectivas se abren amplias posibilidades para la construcción de centrales hidroeléctricas koljosianas, así como de centrales térmicas a base de combustible local, ya que solo las grandes granjas colectivas estarán en condiciones de realizar inversiones de capital significativas para la adquisición de equipos eléctricos y la construcción de una red de riego para el desarrollo de la agricultura de regadío sobre la base del aprovechamiento de la energía eléctrica. Por último, en las grandes granjas colectivas existe la posibilidad de utilizar de manera más completa y correcta a los especialistas agrícolas y a los cuadros formados por el régimen koljosiano, capaces de dirigir con habilidad la producción koljosiana.

Parecería que la cuestión de la tarea principal en la agricultura y de las vías para resolverla, expuesta reiteradamente en las resoluciones del partido y del gobierno, es suficientemente clara y no requiere explicaciones adicionales. Sin embargo, los hechos muestran que, a este respecto, la situación no es del todo satisfactoria.

1. Algunos de nuestros funcionarios del partido y de los soviets incurren en un enfoque incorrecto y consumista de las cuestiones de la edificación koljosiana, que se manifiesta en la sustitución de la tarea principal, a saber, la tarea productiva en la agricultura, por la tarea de la reorganización inmediata del modo de vida de los koljosianos, lo que debe desviar las fuerzas y los medios fundamentales de las granjas colectivas de la solución de las tareas productivas más importantes, debe conducir a la desorganización de la economía koljosiana y, en consecuencia, perjudicar toda la causa de la edificación socialista. Estos camaradas olvidan que, en el desarrollo de cualquier régimen social, el papel principal y determinante lo desempeña la producción. Esto se aplica en plena medida al nuevo, aún joven, régimen koljosiano, pues la producción de las granjas colectivas, el grado de desarrollo de esta producción, determinan también el modo de vida y el nivel cultural, es decir, todos los demás aspectos de la vida koljosiana. El error de estos camaradas consiste en que olvidan las tareas productivas principales de las granjas colectivas y colocan en primer plano las tareas consumistas derivadas de ellas, las tareas de organización del modo de vida en las granjas colectivas, de construcción de viviendas en el campo.

Las tareas domésticas tienen, sin duda, una importancia considerable, pero son, a pesar de todo, derivadas, subordinadas y no principales. El olvido o la disminución de las tareas principales, productivas, puede desviar todo nuestro trabajo práctico en el campo por un camino incorrecto, dificultar el ulterior ascenso de los koljoses y causar con ello un serio perjuicio al régimen koljosiano. 2. Partiendo de un enfoque incorrecto y consumista de las cuestiones de la construcción koljosiana, una parte de nuestros trabajadores del partido y soviéticos, en relación con la ampliación de los pequeños koljoses, propone erróneamente llevar a cabo de manera forzada el reagrupamiento masivo de aldeas en grandes poblados koljosianos, demoler todas las viejas construcciones koljosianas y las casas de los koljosianos y, sin tener en cuenta las consecuencias de un reagrupamiento apresurado de aldeas y pueblos, crear en nuevos lugares grandes "poblados koljosianos", "ciudades koljosianas", "agrociudades", considerando esto como la tarea más importante del fortalecimiento organizativo y económico de los koljoses. Semejante planteamiento de la cuestión es radicalmente incorrecto. Si esta orientación errónea en las cuestiones de la construcción koljosiana obtuviera carta de naturaleza, conduciría inevitablemente a la ralentización del ritmo de la reproducción ampliada en los koljoses, a la distracción de fuerzas y medios de los koljoses y del Estado soviético de la solución de las tareas fundamentales del ulterior ascenso de la agricultura. 3. Con la propuesta errónea sobre el reagrupamiento acelerado de aldeas y la construcción de grandes poblados está vinculada la posición incorrecta de algunos trabajadores respecto a la reducción de las tierras de huerto familiar de los koljosianos. Los Estatutos del artel agrícola parten de que, junto a la hacienda colectiva del koljós, que es la fuerza principal del koljós, debe existir la hacienda personal de huerto familiar del koljosiano, como auxiliar.

En esto se expresa la conocida posición del marxismo-leninismo, que exige la combinación de los intereses personales del koljosiano con los intereses sociales del artel. Precisamente por ello, junto a la hacienda social, existe en el artel una pequeña hacienda auxiliar del patio koljosiano para satisfacer algunas necesidades personales del koljosiano, ya que estas necesidades aún no pueden ser satisfechas en plena medida a cuenta de la hacienda del artel. Por eso, hay que considerar completamente errónea la propuesta de reducir el tamaño de la parcela de huerto del patio koljosiano en el poblado koljosiano a 10 o 15 centésimas de hectárea y de trasladar la parte restante de la parcela de huerto fuera de los límites del poblado. Proponer la asignación de dos lotes de tierra para el patio koljosiano significa crear en el koljosiano la impresión incorrecta de que se le va a quitar la parcela de huerto. Está claro que esto solo puede perjudicar a toda la causa koljosiana.

Tales son los principales errores cometidos por algunos de nuestros camaradas en la tarea de la ampliación de los koljoses. Cabe señalar que errores análogos fueron cometidos también en el conocido artículo del camarada Jrushchov «Sobre la construcción y el embellecimiento en los koljoses», quien reconoció plenamente el carácter erróneo de su artículo (véase la nota a este documento. — Red.). De lo expuesto se desprenden las siguientes tareas del Partido.

Primero, acabar con el enfoque incorrecto y consumista de las cuestiones de la construcción koljosiana y orientar el trabajo hacia la intensificación de la movilización de nuestros cuadros del Partido y soviéticos en el campo, del activo koljosiano y de todos los koljosianos para la solución exitosa de la tarea principal en la construcción koljosiana: la elevación ulterior del rendimiento de los cultivos agrícolas, el desarrollo por todos los medios de la ganadería social y el aumento de su productividad. Las inversiones de capital de los medios y del trabajo de los koljosianos es necesario orientarlas en primer lugar al desarrollo de la hacienda social: la construcción de locales ganaderos, la construcción de canales de riego y drenaje, de embalses, el desbroce de tierras de arbustos, la plantación de franjas forestales protectoras de los campos, la construcción de edificaciones de servicio, de centrales eléctricas koljosianas, etc.

Segundo, acabar con la orientación incorrecta de que lo más importante en la construcción koljosiana es supuestamente el reagrupamiento de pequeñas aldeas en poblados koljosianos únicos. Las organizaciones del Partido deben partir de que la unificación de pequeños koljoses no significa la creación obligatoria en cada koljós de un punto poblado único mediante el reagrupamiento de aldeas.

La nueva construcción cultural y de servicios debe llevarse a cabo en los arteles de acuerdo con los recursos de que dispone la economía colectiva social. En tercer lugar, hay que cortar resueltamente los intentos de reducir el tamaño de la parcela de la hacienda familiar koljosiana y de trasladar parte de la parcela de la hacienda familiar fuera de los límites de la localidad, por ser inadmisibles y perjudiciales.

Además, el CC del PC(b) de la URSS considera necesario llamar la atención de las organizaciones del partido sobre las deficiencias en el trabajo que se manifiestan al llevar a cabo la importante y gran labor de ampliación de los pequeños koljoses. Algunos trabajadores del partido y soviéticos, excesivamente celosos, muestran una precipitación innecesaria al realizar el trabajo de unificación de los pequeños koljoses, no cumplen las indicaciones del CC del PC(b) de la URSS de que el trabajo de unificación de los pequeños koljoses no debe convertirse en una campaña, en una competencia.

En muchos koljoses ampliados se organiza lentamente la actividad productiva, no se realiza el trabajo de introducción de rotaciones de cultivos, el trabajo está mal organizado, no se han consolidado las brigadas de producción, la construcción de instalaciones ganaderas y otras dependencias económicas se lleva a cabo de manera insatisfactoria.

La existencia de estas deficiencias impide a los koljoses aprovechar plenamente las ventajas de la gran explotación. Muchos funcionarios regionales y distritales del partido no tienen en cuenta que la creación de grandes koljoses multisectoriales aumenta la responsabilidad de las organizaciones del partido en la gestión de la economía social de los koljoses y exige de los órganos del partido una dirección más atenta, hábil y cualificada. Es necesario eliminar estas deficiencias lo antes posible, también al llevar a cabo la consolidación de los koljoses.

El trabajo de consolidación de los pequeños koljoses debe realizarse sin forzamientos ni apresuramientos, sin convertirlo en ningún caso en una campaña, observando estrictamente el principio de voluntariedad en este asunto. La consolidación de los pequeños koljoses debe ir precedida de un serio trabajo preparatorio. En vista de la especial importancia de las medidas para la consolidación de los pequeños koljoses, es necesario que los CC de los partidos comunistas de las repúblicas federadas, los comités territoriales y los comités regionales del partido tomen en sus manos esta gran labor, teniendo en cuenta que está por encima de las fuerzas de los comités distritales del partido por sí solos.

Los CC de los partidos comunistas de las repúblicas federadas, los comités territoriales, los comités regionales y los comités distritales del partido están obligados también a mejorar seriamente la dirección de los koljoses consolidados y a concentrar su atención en la solución de la tarea principal en la agricultura: el aumento considerable del rendimiento de todos los cultivos agrícolas y el rápido incremento de la cabaña ganadera social, con un crecimiento significativo simultáneo de su productividad.

Es especialmente importante en los koljoses ampliados resolver las cuestiones de la selección de los cuadros dirigentes, la introducción de rotaciones de cultivos correctas, la ubicación de las granjas ganaderas en el territorio del koljós y la formación de las brigadas de producción. Es necesario asegurar el ulterior fortalecimiento de los koljoses con cuadros dirigentes, en primer lugar en los koljoses ampliados, considerando esto como una de las tareas más importantes e inaplazables de las organizaciones del partido. Hay que fortalecer la composición de los presidentes de los koljoses, ante todo, mediante la selección y promoción para este trabajo de especialistas con formación agrícola superior y media, probados en el aspecto político y práctico. También es importante fortalecer la composición de los jefes de las brigadas de producción y de los encargados de las granjas ganaderas, ya que su papel en los koljoses ampliados aumenta considerablemente. Para este trabajo es necesario promover a koljosianos experimentados y con autoridad, que conozcan bien la producción y tengan capacidad organizativa, y allí donde sea posible, a especialistas agrícolas. Partiendo de las condiciones concretas del koljós ampliado, las granjas ganaderas de cada especie de ganado y aves, por decisión de las asambleas del koljós, pueden ubicarse en una o varias localidades en función de la disponibilidad de instalaciones, pastizales naturales, abrevaderos para el ganado y teniendo en cuenta la perspectiva de desarrollo de la ganadería y la avicultura colectivas.

Al ampliar los koljoses deben adoptarse todas las medidas necesarias para seguir aumentando la cabaña de ganado social y elevar su productividad. Bajo ninguna circunstancia permitir pérdidas en la ganadería por mortandad y dilapidación de la cabaña de las granjas ganaderas de los koljoses ampliados. Es necesario fortalecer por todos los medios la brigada de producción como forma fundamental y principal de organización del trabajo koljosiano. La composición de la brigada de cultivo del koljós debe ser suficiente para realizar a tiempo todos los trabajos agrícolas en la brigada y cumplir las labores generales del koljós.

Al formar brigadas en los koljoses ampliados, es necesario tener en cuenta el lugar de residencia de los koljosianos y la ubicación de los campos. Dentro de las brigadas de cultivo de campo, es preciso crear eslabones para el cultivo de remolacha azucarera, algodón, girasol, maíz y otros cultivos de escarda, ya que la producción de estos cultivos aún no está suficientemente mecanizada.

Recomendar a los koljoses que elaboren y aprueben en las asambleas generales nuevas normas de producción más elevadas, teniendo en cuenta el nivel de productividad del trabajo alcanzado por la parte avanzada de los koljosianos. La consolidación de los koljoses ha creado posibilidades para un uso más productivo de los tractores, las cosechadoras y otras máquinas agrícolas, tanto en la agricultura como en la ganadería. Sin embargo, los órganos del Partido y los soviéticos todavía se ocupan de manera insatisfactoria de las cuestiones relativas a la mejora de la utilización de la técnica de las Estaciones de Máquinas y Tractores y de los koljoses.

Si se tiene en cuenta que en la actualidad la mayoría de los trabajos de campo se realizan con tractores, cosechadoras y otras máquinas, resultará claro que el ulterior auge de la agricultura está directamente relacionado con el mejoramiento del trabajo de las E.M.T., con la utilización altamente productiva de la técnica.

La lucha por la utilización más completa de la técnica en la agricultura es uno de los medios más importantes para el ulterior ascenso de todas las ramas de la producción koljosiana. Los CC de los partidos comunistas de las repúblicas federadas, los comités de territorio, los comités de provincia y los comités de distrito del partido deben lograr una mejora seria de la utilización de la técnica de las ETM y de los koljoses, como medio importantísimo de elevar la productividad del trabajo en los koljoses, de aumentar el rendimiento de los cultivos agrícolas y de desarrollar ulteriormente la ganadería. El CC del PC(b) de toda la Unión propone discutir la presente carta en una sesión especial de los CC de los partidos comunistas de las repúblicas federadas, de los comités de territorio, de los comités de provincia, de los comités de circunscripción y en los plenos de los comités de distrito del partido y adoptar medidas prácticas para llevar a la práctica las indicaciones expuestas en la carta. 2 de abril de 1951. Comité Central del Partido Comunista de toda la Unión (bolchevique)

Nota

En el texto se menciona el artículo de N. S. Jrushchov, cuyo carácter erróneo él reconoció. Evidentemente, la aparición de este artículo sirvió en no poca medida de motivo para la preparación de la Carta cerrada del CC. Y he aquí la carta «autocrítica» de Jrushchov: «¡Querido camarada Stalin! Usted ha señalado con toda razón los errores que cometí en la intervención publicada el 4 de marzo del año en curso «Sobre la construcción y el embellecimiento de los koljoses». Después de sus indicaciones, procuré reflexionar más a fondo sobre estas cuestiones. Tras reflexionar, comprendí que toda la intervención en su conjunto, en su base, es incorrecta. Al publicar una intervención incorrecta, cometí un grave error y con ello causé un perjuicio al partido. Este perjuicio para el partido se podría no haber causado si yo hubiera consultado en el Comité Central. No lo hice, aunque tenía la posibilidad de intercambiar opiniones en el CC. También esto lo considero mi grave error. Sintiendo profundamente el error cometido, pienso en cómo corregirlo mejor. He decidido pedirle que me permita corregir yo mismo este error. Estoy dispuesto a intervenir en la prensa y criticar mi artículo publicado el 4 de marzo, desmenuzar detalladamente sus tesis erróneas. Si se me permite esto, me esforzaré por reflexionar bien sobre estas cuestiones y preparar un artículo con la crítica de mis errores. Ruego que antes de su publicación se examine el artículo en el CC. Le ruego, camarada Stalin, que me ayude a corregir el grave error que he cometido y con ello, en la medida de lo posible, disminuir el perjuicio que he causado al partido con mi intervención incorrecta. 6 de marzo de 1951. N. Jrushchov».