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La situacion en el frente del suroeste

1920 es:OCS

Declaraciones a un colaborador de la Sección
Ucraniana de la Agencia Telegráfica de Rusia
Anteayer regresó a Járkov el camarada J. V.
Stalin, miembro del Consejo Militar Revolucionario
de la República.
El camarada Stalin ha pasado cerca de tres
semanas en el frente. Durante su estancia allí, las
tropas
rojas
comenzaron
y
desarrollaron
gradualmente la ofensiva, que empezó con la famosa
ruptura del frente polaco por la caballería roja.
El camarada Stalin ha dicho a un colaborador de
la Sección Ucraniana de la Agencia Telegráfica de
Rusia lo siguiente:

La ruptura.
- Al hablar de la operación realizada a comienzos
de junio en el frente polaco por el Ejército de
Caballería
del
camarada
Budionny,
muchos
comparan esta ruptura del frente enemigo con la
incursión que la caballería de Mámontov efectuó el
año pasado.
Pero
esa
analogía
no
puede
ser
más
desafortunada.
La operación de Mámontov tuvo un carácter
episódico, guerrillero, por decirlo así, y no estaba
vinculada a las operaciones ofensivas del ejército de
Denikin.
En cambio, la ruptura llevada a cabo por el
Ejército de Caballería es un eslabón en la cadena
general de las operaciones ofensivas del Ejército
Rojo.
La incursión de nuestra caballería comenzó el 5
de junio. Por la mañana, la caballería roja,
concentrada en poderoso ariete, golpeó al II Ejército
polaco, rompió el frente enemigo, cruzó la zona de
Berdíchev y el 7 de junio por la mañana tomaba
Zhitómir.
Como la prensa ha informado ya acerca de los
pormenores de la toma de Zhitómir y del material de
guerra que ha caído en nuestras manos, no hablaré de
ello, limitándome a señalar un detalle característico.
El Consejo Militar Revolucionario del Ejército de
Caballería comunicó al Estado Mayor del frente: “El
ejército polaco siente el más absoluto desdén hacia
nuestra caballería. Estimamos un deber demostrar a
los polacos que la caballería debe ser respetada”.
Después de la ruptura, el camarada Budionny nos
escribió: “Los “panis” han aprendido a respetar a la
caballería; corren, dejándonos el camino libre y
atropellándose unos a otros”.

Los resultados de la ruptura.
Los resultados de la ruptura son los siguientes:
El II Ejército polaco, a través del cual ha roto
nuestro Ejército de Caballería, ha quedado fuera de
combate: más de mil hombres han sido hechos
prisioneros y unos ocho mil, segados a sablazos.
He comprobado la última cifra por varias fuentes
y estimo que está cerca de la verdad, pues al
principio los polacos se negaban tenazmente a
entregarse, y nuestra caballería tuvo, literalmente,
que abrirse paso a fuerza de golpes.
Este es el primer resultado.
Segundo resultado: el III Ejército polaco (zona de
Kiev) ha quedado cortado de su retaguardia y se ha
visto ante el peligro de ser envuelto. Por ello ha
iniciado una retirada general en dirección Kiev-
Korostén.
Tercer resultado: el VI Ejército polaco (zona de
Kamenéts-Podolsk), al quedar sin apoyo en su flanco
izquierdo, y temeroso de verse presionado contra el
Dniéster, ha empezado la retirada general.
Cuarto resultado: en cuanto se efectuó la ruptura,
desencadenamos una impetuosa ofensiva en todo el
frente.

La suerte del Tercer Ejército polaco.
Como la suerte del III Ejército polaco no está aún
clara para todos, hablaré de ello con mayor detalle.
Cortado de su base y sin enlace, el III Ejército
polaco se encontró en peligro de ser capturado
íntegramente. En vista de ello, empezó a incendiar su
cuerpo de tren, a volar sus depósitos y a inutilizar sus
cañones.
Después de sus primeros y vanos intentos de
retirarse en orden, se vio obligado a hacerlo a la
desbandada (una desbandada general).
Una tercera parte de sus efectivos (el III Ejército
polaco tenía en total unos 20.000 hombres) cayó
prisionera o fue segada a sablazos. Otra tercera parte,
si no más, tiró las armas y huyó, dispersándose por
pantanos y bosques. Y sólo la otra tercera parte,
incluso menos, pudo abrirse paso a través de
Korostén y unirse a los suyos. No cabe duda de que
si los polacos no hubiesen podido acudir a tiempo en
socorro suyo, enviando unidades de refresco a través
de Shepetovka-Sarni, esta tercera parte del ejército
polaco también habría caído prisionera o se hubiera
dispersado por los bosques.
En todo caso, debe considerarse que el III Ejército
polaco ha dejado de existir. Los restos del mismo que
han logrado unirse a los suyos necesitan una
recompostura a fondo.
Para dar una idea de la derrota del III Ejército

polaco, debo decir que toda la carretera de Zhitómir
está sembrada de furgones, automóviles y camiones
de todos los tipos medio quemados. El número de
automóviles y camiones, según informa nuestro jefe
de transmisiones, llega a cuatro mil. Hemos
capturado
cañones,
no
menos
de
ametralladoras y gran número de fusiles y cartuchos,
que aun no han sido contados.
Tal ha sido nuestro botín de guerra.

La situación en el frente.
La actual situación en el frente puede describirse
como sigue: el VI Ejército polaco se retira, el II es
sacado a la retaguardia para reorganizarlo, y el III de
hecho no existe y lo sustituyen nuevas unidades
polacas, procedentes del Frente del Oeste y de la
profunda retaguardia.
El Ejército Rojo avanza por todo el frente y ha
cruzado
la
línea
Ovruch-Korostén-Zhitómir-
Berdíchev-Kazatin-Kalínovka-Vínnitsa-Zhmérinka.

Conclusiones.
Ahora bien, sería un error pensar que ya hemos
terminado con los polacos en nuestro frente.
Nosotros no sólo combatimos con los polacos,
sino con toda la Entente, que ha movilizado todas las
fuerzas negras de Alemania, Austria, Hungría y
Rumania y que facilita a los polacos material de
guerra, víveres y equipos.
Además, no hay que olvidar que los polacos
tienen reservas que ya han concentrado en el sector
de Novograd-Volinsk y cuyas acciones se dejarán
sentir, indudablemente, dentro de unos días.
También hay que recordar que en el ejército
polaco no se observa todavía una descomposición en
masa. No cabe duda de que nos esperan aún
combates, y combates cruentos.
Por ello estimo inadecuadas esa jactancia y esa
nociva
suficiencia
que
manifiestan
ciertos
camaradas: algunos, no contentos con los éxitos
logrados en el frente, piden a gritos una “marcha
sobre Varsovia”; otros, no satisfechos con defender
nuestra República contra los ataques de los
enemigos, declaran altivamente que sólo quedarán
satisfechos
cuando
vean
una
“Varsovia
roja
soviética”.
Huelga demostrar que esa jactancia y esa
suficiencia no corresponden en absoluto a la política
del Gobierno Soviético ni al estado de las fuerzas que
el enemigo tiene en el frente.
Debo declarar de la manera más categórica que,
sin poner en tensión todas nuestras fuerzas en la
retaguardia y en el frente, no podremos salir
vencedores. Sin eso, no lograremos derrotar a
nuestros enemigos de Occidente.
Esta circunstancia la subraya particularmente la
ofensiva de las tropas de Wrángel, que ha sido como
“un trueno en un día despejado” y ha adquirido
proporciones peligrosas.

El frente de Crimea.
No cabe la menor duda de que la ofensiva de
Wrángel ha sido dictada por la Entente con el fin de
aliviar la difícil situación de los polacos. Sólo
políticos
ingenuos
pueden
suponer
que
la
correspondencia de Curzon con el camarada
Chicherin podía perseguir otros fines que el de
encubrir con frases acerca de la paz los preparativos
de Wrángel y de la Entente para desencadenar una
ofensiva desde Crimea.
Wrángel no estaba aún preparado, y por eso (¡sólo
por eso!) el “humano” Curzon rogaba a la Rusia
Soviética que se apiadase de las tropas de Wrángel y
les respetara la vida.
Evidentemente, la Entente suponía que, en el
momento en que el Ejército Rojo arrollara a los
polacos y empezase a avanzar, Wrángel saldría a la
retaguardia de nuestras tropas y daría al traste con
todos los planes de la Rusia Soviética.
No cabe duda de que la ofensiva de Wrángel ha
aliviado considerablemente la situación de los
polacos, pero no creo que haya fundamento para
pensar que Wrángel conseguirá salir a la retaguardia
de nuestros ejércitos del Oeste.
En todo caso, el futuro próximo mostrará la fuerza
y el peso de la ofensiva de Wrángel

Publicado el 24 de junio de 1920 en el núm. 140
de “Kommunist”, de Járkov.